jueves, 7 de marzo de 2013

TERTULIA DE FEBRERO: LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Tres miradas y tres historias diferentes que tratan o forman parte de la guerra civil española, son las protagonistas de la tertulia del mes de Febrero.


La primera de ellas, Las Serpientes Ciegas, de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, trata sobre el desengaño de un jóven estadounidense que luchó por unos ideales en la guerra española. De vuelta a su país, intentará vengarse de un antiguo compañero de guerra sin escrúpulos, a la vez que otro misterioso individuo sigue los pasos del protagonosta.
La narración de la historia y el dibujo de Seguí te trasladan al cine negro, a pesar del intenso color rojizo en los dibujos. El final, sin embargo, no fue del agrado de la mayoría de los presentes en la tertulia, demasiado facilón y deja sin descubrir el pasado más oscuro del protagonista.


El Arte de Volar, narra la historia del padre del autor, Antonio Altarriba, el cual se suicidó tirándose por una ventana de la residencia de ancianos en la cual vivía. Gracias a unos cuadernos que el padre dejó escritos, el hijo reconstruye su historia desde la dura infancia dentro de una familia de agricultores, pasando por el joven que se vio obligado a luchar en la guerra y sufrió los horrores de ésta, así como las penurias de la posguerra. Llegará al fin, a los años de soledad en la vejez, dejando siempre presentes en la historia, las ansias de querer volar y escapar de su angustiosa vida.
Cuesta un poco al principio, hacerse al dibujo en blanco y negro de Kim, sobre todo si eres lector de la serie Martinez y el Facha de El Jueves, pero poco a poco te sumerges y disfrutas con el detalle de su dibujo.



36-39: Malos Tiempos, de Carlos Giménez, es una serie de historias de gente corriente a la que le tocó sufrir el hambre, la miseria, el miedo, los bombardeos o la pérdida de los seres queridos en la época más oscura de la historia de España. Dura y emotiva, tierna y estremecedora, la obra no deja indiferente a nadie y recuerda otras historias oídas a nuestros padres o abuelos, testigos también, de las inmundicias de la guerra.
Tal y como dice su autor, "He hecho tremendos esfuerzos por ser objetivo, ¡objetivo! Que nadie me pida que sea neutral ante el fascismo"






3 comentarios:

  1. Si se valorara el esfuerzo, sería un gran cómic el de Carlos Gimenez; ahora, en cuanto al resultado, me parece de lo más maniqueo.
    Mila esker MJ. Me gusta la palabra "protagonosta."

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  2. Ja ja. Sí, es lo que tiene saber escribir sólo con el dedo índice.

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  3. A mi me gusta mucho la forma de narrar de Carlos gimenez. Desde Paracuellos le tengo cierto cariño. Puede pecar de contar siempre la misma historia pero lo hace tan bien que nunca me aburro de leerla.
    Las serpientes ciegas me decepcionó porque prometía mucho, con un dibujo precioso, una edición muy cuidada al estilo francés de Blacksad y con una historia que engancha pero que termina de una forma que te preguntas "así va a terminar? ya esta?" En mi opinión el premio nacional de cómic le viene grande.
    En tomo del arte de volar me costó empezar a leer ya que por el dibujo me venían a la mente las historietas de "Martinez el Facha" de el jueves, pero al final si que me metí.Eso si, la historia me parece demasiado casual. Es decir, parece que al prota, al padre del guionista, le pasan cosas porque le pasan, sin que el tenga culpa. De hecho parece que justifica toda la vida del padre hasta las últimas consencuencias incluyendo el suicidio por qué vida ha llevado, digamos que es una forma de idolatrar la trayectoria de un padre justificando las cosas de una forma que da a entender que no habia otra manera. Demasiada voz en off para mi gusto explicando detalles

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