domingo, 28 de junio de 2020

Programación 2020-2021

Tras la pausa del verano, en octubre retomamos las reuniones mensuales de la tertulia cómic en la Biblioteca Pública Pamplona-Yamaguchi.
Debido a las medidas tomadas para prevenir la transmisión de la COVID-19, los temas que íbamos a leer en mayo y junio -sustituidos por cómics online para las sesiones por videoconferencia- pasan a esta nueva edición, acompañados por los que más votos han recibido en la ya tradicional encuesta interna.
En esta ocasión, el protagonismo es para obras que abordan aspectos de la historia contemporánea, como el final de la República de Weimar (mayo), la situación en Turquía, Siria e Irak en la última década (octubre), la precariedad laboral (noviembre) y las migraciones (febrero).
Además, leeremos obras destacadas por el Festival de Angoulême (diciembre), viajaremos hasta Japón (abril) y continuaremos con los encuentros con autores y autoras navarros (enero).
Por último, dejamos espacio para la ciencia ficción (abril) y jóvenes heroínas protagonistas de cómics actuales (junio)
¡Os esperamos!

7 de octubre 2020: Oriente Próximo
Sarah Glidden. Oscuridades programadas
Zerocalcare. Kobane calling

4 de noviembre: Trabajo
Daria Bogdanska. Esclavos del trabajo
Nadar. El mundo a tus pies

9 de diciembre: Angoulême
Jeff Lemire. Black Hammer. Orígenes secretos
Seth. Ventiladores Clyde

13 de enero 2021: Autoras navarras (autoras por confirmar)

3 de febrero: Migraciones
Carlos Spottorno y Guillermo Abril. La grieta
Kim. Alemania 1963: nieve en los bolsillos

3 de marzo: Ciencia ficción
Albert Monteys. ¡Universo!
François Schuiten y Benoit Peeters. Las ciudades oscuras. La chica inclinada

14 de abril: Retratos de Japón
Igort. Cuadernos japoneses. Un viaje por el imperio de los signos
Yoshiharu Tsuge. El hombre sin talento 




5 de mayo: Jason Lutes. Trilogía de Berlín
Berlín 1. Ciudad de piedras
Berlín 2. Ciudad de humo
Berlín 3. Ciudad de luz



9 de junio: Girl power
G. Willow Wilson y Adrian Alphona. Ms Marvel 1: Fuera de lo normal
Roberto Aguirre-Sacasa y Robert Hack. Las escalofriantes aventuras de Sabrina v. 1


miércoles, 10 de junio de 2020

NOVEDADES JUNIO 2020




Kirkman, Robert. Los muertos vivientes. Integral tomo 7. Planeta DeAgostini, 2019. C KIRKMAN 14. Tras uno de los peores momentos después del devastador ataque de los Susurradores, Rick buscará alianzas inesperadas con tal de cumplir el clamor de venganza en su comunicado.

Recopila los tomos de tapa blanda 25 a 28 más extras. (Reseña de la editorial)







Simmonds, Posy. Cassandra Darke. Salamandra, 2020. 94 p. C SIMMONDS 7. Esta novela gráfica se centra en la figura de Cassandra Darke, una anciana galerista de arte, divorciada, solitaria y egoísta que ha sido condenada por estafa. Su crimen no le comporta penas de cárcel pero las indemnizaciones que debe pagar acaban agotando todos sus ahorros y la convierten, además, en una marginada social. La irrupción en su vida de Nicki – su sobrina – desestabiliza el precario equilibrio que ha conseguido recuperar y acaba poniendo en peligro su tranquilidad e incluso su vida. (Zona Negativa)





Ferraris, Andrea y Chiocca, Renato. La cicatriz. En la frontera entre México y Estados Unidos. Barbara Fiore, 2019. 38 p. C FERRARIS 1. La cicatriz es un reportaje gráfico sobre la dura realidad que se vive en ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Tres mil doscientos kilómetros de muro que dividen a la sociedad creando una profunda herida alrededor de la cual se alterna la oscuridad y la luz; la violencia y la humanidad. Andrea Ferraris y Renato Chiocca viajaran a Tucson y a Nogales para documentar las historias de aquellos que viven bajo la sombra de este muro: una zona de guerra en tierra de nadie.
Aquello que vieron y escucharon ha quedado recogido en esta conmovedora novela gráfica. Una noche en la frontera reconstruye la historia de José Antonio Elena Rodríguez, Toñito, el joven que, con tan solo 16 años, recibió diez disparos por la espalda a manos de un agente de la patrulla fronteriza de EE. UU. Su muerte fue reconocida como un asesinato transfronterizo. En Un día en la frontera, los autores entrevistan a grupo de voluntarios que proporcionan asistencia médica y provisiones a los migrantes indocumentados que cruzan a diario el desierto de Sonora, uno de los desiertos más calurosos y grandes del mundo. (Reseña de la editorial)




Vanistendael, Judith y Bellido, Mark. Salto. Astiberri, 2019.  En un pequeño pueblo de Castellón, Miguel lo tiene todo para ser feliz: una familia que le quiere y un trabajo en una tienda de chucherías que le hace muy popular entre los niños de la zona. Pero Miguel tiene un sueño. Convertirse en escritor. Está convencido de que no se puede escribir si no se ha tenido una existencia apasionante. Decide cambiar de vida y se postula para convertirse en guardaespaldas al servicio del Estado. Su primer destino le lleva a Navarra, donde cargos electos han de estar constantemente bajo protección. Comienza una nueva vida a caballo entre la angustia, el aburrimiento y la camaradería. Hasta que todo da un vuelco... 
Salto es el reflejo de la experiencia del propio guionista Mark Bellido como escolta privado durante los últimos años  de ETA, que la belga Judith Vanistendael se ha encargado de dibujar: “quise escribir sobre la libertad, con mayúsculas. Más bien de la falta de libertad. Como no puedo ni sé contar nada que no haya experimentado en mis propias carnes, pasé cuatro años de mi vida protegiendo como escolta a políticos amenazados por ETA en el País Vasco, donde quería ubicar la historia. Allí no sólo perdí mi libertad, sino que perdí hasta mi nombre”, asegura Bellido a Enriqueta de la Cruz para Crónica Popular. (Reseña de la editorial)




Lemire, Jeff. y Nguyen, Dustin. Ascender. Astiberri, 2020. C LEMIRE 5. Jeff Lemire y Dustin Nguyen se embarcan en una nueva aventura donde la magia ha sustituido a la maquinaria un año después del desenlace de Descender (Astiberri, 2017–2019). En esta esperada secuela, las reglas son muy diferentes. Ha pasado una década desde los acontecimientos protagonizados por el joven androide TIM-21 y los cosechadores son cosa del pasado. Ahora, Mila, la hija de Andie y Effie, pasa los días explorando los bosques solitarios del planeta Sampson, e intentando escapar de las garras de los malignos discípulos de la todopoderosa vampira bruja conocida como Madre. Pero, como sus padres, Mila tampoco sigue las reglas, y cuando cierto amigo robótico de su padre aparece, nada volverá a ser lo mismo.
En Ascender, Jeff Lemire y Dustin Nguyen llevan a los lectores a un inolvidable viaje de fantasía grandioso y emocionante, una historia de llena de imaginación que nació cuando Jeff Lemire escribió el episodio en el que el autoexiliado Taladro aterriza en un planeta pantanoso y conoce a un viejo llamado Mizerd. (Reseña de la editorial)




Olivares, Javier. y García, Santiago. La cólera. Astiberri, 2020. C OLIVARES 14. Dos ejércitos llevan diez años batallando a las puertas de Troya. De un lado, los defensores de la ciudad, comandados por Héctor. Del otro, la alianza de griegos capitaneada por Agamenón. Cansados, hartos y polvorientos, los aqueos se enfrentan a su mayor momento de crisis.
Agamenón ha ofendido a Aquiles, el de los pies ligeros, su principal guerrero.
Aquiles monta en cólera y decide retirar a sus fuerzas del conflicto. Nadie consigue hacerle cambiar de idea, ni su amado compañero Patroclo ni su leal camarada Ulises. La ira de Aquiles es inflexible, y la sombra del desastre se cierne sobre la armada griega.
Ésta es la historia contada por Homero, la historia de la rabia de un hombre que duró varias semanas en una playa del estrecho de los Dardanelos. La primera historia de la civilización europea. (Reseña de la editorial)






Giménez, Carlos. Primer amor y otros romances. DeBolsillo, 2020. 194 p. C GIMENEZ 16. Cronista impenitente de los años más oscuros de nuestro siglo XX y autor de desbordante fantasía, Carlos Giménez demuestra en este volumen que es también (y quizá ante todo) un narrador con una sensibilidad excepcional. Aquí se recogen algunas de sus historias más íntimas, en las que habla, como apunta Rafael Martín en el prólogo, «de amor o de desamor, de vergüenzas, soledades o ridículos».
Desde el encuentro, reencuentro y desencuentro de Primer amor hasta el romanticismo furtivo de Sabor a menta, lo cotidiano y lo profundo se dan la mano en unos retazos de vida que, en su cruda insignificancia, se convierten en universales. (Reseña de la editorial)






Zdarsky, Chip. Spiderman: toda una vida. Panini, 2019. C SPIDERMAN 11. Para celebrar el octogésimo aniversario de Marvel, Chip Zdarsky y Mark Bagley se unen para una historia única de Spidey, contando su vida de principio a fin, como si sus casi seis décadas de trayectoria como personaje hubieran transcurrido en tiempo real. (Reseña de la editorial)




Vázquez, Blanca. Juntas en esto. Astiberri, 2020. C VAZQUEZ 16. Dos mujeres jóvenes. Una vive en la España de los años sesenta, la otra en la actualidad. Ambas tienen que enfrentarse a un embarazo no deseado. Ambas tendrán que tomar decisiones, según la época que les tocó vivir, y hacer frente a la misma soledad.
En la actualidad, el aborto sigue siendo un tema tabú. A pesar de que sea un derecho legal, a pesar de que mujeres de todas edades y condición tengan que recurrir a ello cada año, a pesar de que salgamos a la calle para reivindicarlo. Blanca Vázquez muestra el camino de dos mujeres, su soledad y su valentía, y recalca que no todo es blanco y negro, que cualquier elección es válida siempre que una pueda ejercer su libertad para decidir. 
En su primer trabajo, influenciado por artistas como Brecht Evens o Ana Penyas, Blanca Vázquez usa tinta china para recrear la oscura España franquista del pasado, y acuarelas azules y burdeos para plasmar el presente. El azul dominante y envolvente recalca la frialdad de la soledad, mientras que los tonos más cálidos recuerdan que también se trata de un relato lleno de esperanza, que se tiñe de la fuerza de ambas protagonistas. (Reseña de la editorial)





Bunjevac, Nina. Benzimena: una adaptación moderna del mito de Artemisa y Sipretes. Reservoir Books, 2019. 220 p. C BUNJEVAC 16. Benny es un joven como los demás. De buena familia, con una buena educación, no le falta de nada. Y sin embargo... es diferente. Benny mira a las muchachas de una manera muy extraña. En su cabeza toman forma obsesiones innombrables. Tanto, que quizá le resulte difícil vivir en sociedad.
Nina Bunjevac es una de las autoras de cómic e ilustradoras más respetadas en la actualidad, cuya obra ha sido comparada con la de Marjane Satrapi, Robert Crumb o Joe Sacco. En este cuento negro para adultos nos conduce, sin concesiones ni tabúes, por el camino poco transitado de la psicología del agresor sexual. (Reseña de la editorial)






Macellari, Elisa. Papaya Salad. Liana Editorial, 2019. 232 p. C MACELLARI 1. Papaya Salad es la primera novela gráfica de la ilustradora ítalo-tailandesa Elisa Macellari y es la historia verdadera de su tío Sompong, que desde Tailandia viajó a Europa en vísperas de la Segunda Guerra mundial. Un hombre tranquilo pero decidido, que quería buscar su sitio en el mundo. La voz del protagonista es firme y serena, como la voz de quien es consciente de estar viviendo un momento crucial de la Historia y, sin renunciar a leer la realidad desde su sensibilidad y su cultura, consigue alcanzar su destino.
Elisa Macellari, tras muchos años de experiencia como ilustradora, con un estilo en el que se funden los dos mundos culturalmente distantes que constituyen sus raíces, nos regala una historia épica, una promesa solemne susurrada al oído. (Reseña de la editorial)




Hafid, Nadia. El buen padre. Sapristi, 2020. 139 p. C HAFID 16. J. lleva con orgullo su apellido de origen marroquí, pero al mismo tiempo su nombre se le hace extraño. Cuando era niña, su padre, inmigrante recién llegado a España, se fue de casa y desde entonces no ha vuelto a saber nada de él.
Un narrador omnisciente nos cuenta la historia de una familia a través de fragmentos y recuerdos de las vidas de todos sus miembros. El lector observa la apatía, la tristeza y el fuerte sentimiento de desarraigo que el padre contagia a su familia hasta que decide que la única salida a esa situación enquistada es marcharse para no volver más.
¿Pueden los sentimientos soterrados modificar la opinión que tenemos sobre los hechos? (Reseña de la editorial)






Takinami, Yukari. Si te pudiera decir “gracias”. Ponent Mon, 2020. 175 p. JA C TAKINAMI 2. La crónica autobiográfica de una relación madre-hija complicada y transformada por la lucha contra el cáncer. ¿Cómo decir gracias y adiós a un ser querido?
El cáncer es una enfermedad con la que, lamentablemente, lidiamos cada día. Varios cómics han tratado el tema desde la superación y lucha, pero ¿y si es incurable? La aceptación es poco abordada y el aporte de la autora es desde su vivencia, contando el proceso junto a su madre y su gestión de emociones. El dibujo hace una historia difícil amena y más leve. Este libro puede ayudar a personas ante procesos similares. (Reseña de la editorial)




Nagabe. La pequeña forastera. Vol. 6. Siúil a Run. ECC, 2018. JA C NAGABE 2. Para huir de los hombres que los persiguen abandonan su hogar en busca de un lugar seguro hasta llegar allí. Ese será un refugio para los dos pero el destino no los dejará escapar. Los soldados malditos, el de­signio del país del interior, y el hasta ahora oculto pasado del doctor.

Esto es la mañana y la noche. Y entre el profundo abismo que los separa, una fábula de dos... (Reseña de la editorial)





Abe, Yaro. La cantina de medianoche. Vol. 2. Astiberri, 2019. 294 p. JA C ABE 2. Esa minúscula taberna no tiene nombre, su dueño tampoco. Sin embargo, en el barrio de Shinjuku, todo el mundo los conoce. Abierta desde las doce de la noche hasta las siete de la madrugada, acoge a los noctámbulos de Tokio: boxeadores, prostitutas, actores porno, policías y yakuzas acaban allí para tomar sake, caldo, ramen o sopa de miso, según lo que haya en la cocina. Cada plato da lugar a un encuentro, una historia.
La cantina de medianoche, una auténtica crónica social y culinaria, es un superventas en Japón, donde se han producido dos películas basadas en el manga, que también tiene serie televisiva en Netflix, con el título Midnight Diner: Tokyo stories. A medio camino entre ficción, manga y documental, su adaptación entraría en lo que se denomina “dramas culinarios” o “gourmet dramas” como Samuraï Gourmet, que se inspira en El gourmet solitario y su secuela Paseos de un gourmet solitario (Astiberri, 2010 y 2016). Inmersiones gastronómicas que permiten por otro lado esbozar un retrato de la sociedad nipona, sus frustraciones y contradicciones.
La cantina de medianoche ganó el Premio Shogakukan en 2009, el Premio de la crítica ACBD Asia de 2017, y este segundo tomo de la serie formó parte de los “esenciales” del Festival Internacional de Cómic de Angoulême de 2019. (Reseña de la editorial)






Abe, Shin Ichi. Los sentimientos de Miyoko en Asagaya. Gallo Nero, 2020. 255 p. JA C ABE 2. Los sentimientos de Miyoko en Asagaya es una recopilación firmada por uno de los artistas más representativos del género.
El manga, fuertemente autobiográfico, relata la vida de una pareja en el bohemio barrio de Asagaya en la zona oeste de Tokio. En el centro de la narración está la precariedad de un escritor y sus intentos por publicar su obra. Es un «retrato del artista de joven» que nos ofrece al mismo tiempo una panorámica de aquella época en Japón, donde la pobreza y la crisis de identidad reinaban sobre el país entero, humillado por la derrota en la Segunda Guerra Mundial.
Las historias de Abe constituyen, junto con las de Yoshiharu Tsuge, uno de los primeros casos en los que un artista habla tan abiertamente y brutalmente de su vida privada. Es la historia de una pareja que vive sus días bohemios de alcohol, sexo y música en los que se mezclan conversaciones con su círculo de amigos sobre el arte y la vida. Hay una novedad formal en el manga que no se encuentra en otras obras de la misma época: en dos capítulos la historia se desarrolla desde el punto de vista de su pareja, la sensual Miyoko.
Son vidas al límite y hay mucha desesperación y muchos sentimientos en esta gran obra maestra: el barrio como microcosmo representativo de todo un país inmortalizado en uno de los momentos más difíciles de su historia. Los protagonistas sufren como sufre el país, y tanto unos como el otro experimentan la misma pérdida de identidad. Así seremos testigos del gradual deterioro mental de un genio y de la inquebrantable devoción de su paciente esposa y musa. (Reseña de la editorial)






sábado, 16 de mayo de 2020

El Víbora

Varios autores, El Víbora para supervivientes (2020)
«(...) atenta contra el muermo y las pirañas, el apalanque de los supervivientes de esta aburrida, autoritaria y, lo que es peor, descangallada sociedad».
Editorial de El Víbora nº 1 (1979)
Nueva edición, alternativa y por videoconferencia, de la tertulia cómic. Esta vez aprovechamos la iniciativa El Víbora para supervivientes -Ediciones La Cúpula ha publicado durante el estado de alarma seis números en digital- para acercarnos a la primera etapa del boom del cómic para adultos.

Desde 1977 y durante la década de los 80 proliferaron en España las revistas de cómic, con una amplia diversidad de géneros -fantasía  y ciencia ficción, aventuras, humor, terror, policíaco, erótico, Oeste, costumbrismo...-, estilos -europeo, underground, línea clara / línea chunga- y procedencia -algunas replicaban publicaciones extranjeras-.
Amaníaco ediciones ha compartido recientemente en Twitter una lista de algunas de las principales, como Totem (1977-1986), Bésame mucho (1979-1982),  Cimoc (1979-1995), Comix Internacional (1980-1986), Cairo (1981-1991), Metal Hurlant (1981-1987), Sargento Kirk (1982-1983), Rambla (1982-1985), Makoki (1982-1993), Madriz (1984-1987), etc.

El Víbora, que apareció en 1979 y se publicó hasta 2005, fue sin duda la de más éxito y longevidad -con permiso del semanario El Jueves (1977- )-: en su mejor etapa, llegó a aumentar su tirada inicial de 24.000 ejemplares hasta los 80.000. Al final de su periplo, sin embargo, vendía solo 6.000 de los 20.000 impresos cada mes.
Para conocer qué significó en la cultura del momento, podéis ver el documental Solo para supervivientes (disponible en eFilm Navarra) y el dossier sobre la exposición El Víbora. Comix contracultural, organizada por el Museu Nacional d'Art de Catalunya en 2019.


Hemos elegido veinticinco historietas, la mayor parte de los autores y autoras que protagonizaron los primeros años de la revista (en el catálogo online de Tebeosfera podréis encontrar información sobre ellos). Únicamente incumplimos este criterio para recoger las aportaciones del navarro Carlos Gambarte, Max, Peter Bagge, Gilbert Shelton y Aroha Travé (galardonada hace poco con el II Premio de la Crítica ACDComic al mejor autor/a emergente). Quizá las principales ausencias de la antología promovida por Ediciones La Cúpula sean las de Nazario, uno de los pilares del movimiento underground que surgió en Barcelona, Montesol y Ceesepe.

Martí Riera (I, 4) Sospecha letal (1987)
Miguel Gallardo (I, 8) Perro Nick (1986)
Robert Crumb (I, 12) La crisis de la mediana edad... (1984)
Joost Swarte (I, 20) La segunda Babel (1984)
Carlos Gambarte (I, 28) El legendario (2020)
Isa Feu (I, 31) Corazón loco (1981)
Peter Bagge (I, 37) El enigma de George... (1994)
Antoni Calonge y Gallardo (II, 61) Tarde gloriosa (1981)
Mediavilla (II, 68) Querida abueli (1987)
Kim / Pons / Marta (II, 79) Morir en la noche (1985)
Muñoz y Sampayo (II, 96) Sudor sudaca (1985)
Max (II, 106) Salvajes (2016)
Daspastoras (II, 113) Ana (1985)
Miguel Gallardo (III, 123) The Invaders (1984)
Pons (III, 129) La hora de cenar (2000)
Laura Pérez Vernetti (III, 141) Los casos del Dr. Gregotti (1984)
Boada (III, 146) Pesadilla en Melilla (1985)
Diego y Onliyú (IV, 194) N (1986)
Peter Bagge (IV, 225) Apestoso conquista Gotham (1993)
Max (IV, 231) Sin título (2014)
Gilbert Shelton (IV, 233) La muerte de Fat Freddy (1978)
Mariscal (V, 262) Este verano te vas a enamorar (1981)
Sento y Onliyú (V, 278) Las ruinas del Tibidabo (1984)
Roger (V, 319) Vaselín y Loto (1984)
Aroha Travé (V, 324 y VI, 335) El único camino (2020)

Al leerlas, encontraréis relatos costumbristas, autoparodias, canallismo, transgresión, adaptaciones literarias, sexo, drogas, libertad, humor... ¿Os parece que son un reflejo fiel de la sociedad de la época? ¿Conectáis con los temas que tratan y su forma de narrar? ¿Veis puntos comunes? ¿Leíais El Víbora o sois seguidores de alguno de sus autores?

jueves, 23 de abril de 2020

Astiberri

Alfonso ZapicoLa balada del  norte 1 (2015)
David RubínEl héroe. Libro uno (2011)
Paco RocaMemorias de un hombre en pijama (2011)

El estado de alarma debido al COVID-19 nos ha obligado a modificar la programación de mayo. Más adelante podremos viajar con Sarah Glidden y Zerocalcare por Turquía, Siria e Irak -la propuesta inicial-.
Cuando celebramos en 2017 el décimo aniversario de la tertulia contamos con Fernando Tarancón, editor de Astiberri. A lo largo de los años hemos comentado muchas de sus publicaciones y, en esta ocasión, aprovechamos su oferta en cómic digital para revisar la obra de tres autores de éxito.

Con La balada del norte 1, Alfonso Zapico abrió su tetralogía (en principio iban a ser solo dos volúmenes) sobre el levantamiento minero de 1934 en Asturias. Aquí se presentan las semanas previas al estallido de la huelga general revolucionaria en España, que suele vincularse al posterior inicio de la Guerra Civil.
El tono y estructura del relato recupera, quizá voluntariamente, algunos aspectos del naturalismo literario de finales del siglo XIX y principios del XX: las relaciones entre personajes, con tramas que giran en torno al amor y los vínculos familiares, son el vehículo para mostrar la realidad social y política del momento.
Ese retrato de una época se apoya en una clara explicación del contexto histórico, la detallada descripción de los espacios, personajes definidos -el autor es capaz de darles matices a todos ellos- y la inclusión de episodios dramáticos muy efectivos, que se narran de forma breve, en apenas dos páginas, pero que permanecen en la conciencia del lector por su peso emocional.
No sé si Apolonio y Tristán representan a 'las dos Españas', porque aunque son muy arquetípicos de su clase, en el fondo son personajes muy complejos y contradictorios, están –y se sienten– fuera de lugar, a pesar de todo. Las dos, tres o cuatro Españas de hoy están condenadas a entenderse, si no quieren repetir el modelo fallido y brutal de los años 30.
A. Zapico (eldiario.es)
La Asturias de hace casi un siglo que nos presenta Zapico recuerda -aún reconociendo los claros avances que se han producido en este tiempo- algunos rasgos de nuestra actual situación: injustas desigualdades como fuente de sufrimiento y malestar social; el papel de los medios de comunicación en la confrontación política y la creación de estados de opinión afines a una u otra corriente; el peligroso rol de algunos partidos políticos que extreman su discurso con la única intención de acceder al poder...

David Rubín lo tiene claro. Necesitamos escuchar narraciones, da igual que sean más o menos reales o completamente ficticias, sobre las hazañas de los héroes. Y también sabe que no es necesario mantenerse fiel a un supuesto relato original e inmutable para generar las mismas emociones e ideas a lo largo de los siglos. Al contrario: situar en la trama espacios y elementos cercanos a la experiencia directa del lector facilita su identificación e inmersión en la historia.
Por eso, en El héroe relaciona las historias de Heracles y Euristeo (aquí con una relación muy cercana al arquetipo que representan Thor y Loki en la mitología nórdica), Diana y muchos otros personajes de la mitología griega con sus versiones actuales, las creaciones de Marvel y DC.
La misma productiva mezcla se da en los estilos: esta novela gráfica combina recursos del manga, el cartoon, los cómics de aventuras, autores estadounidenses como Jack Kirby o Frank Miller, la bd europea e incluso guiños a sus obras anteriores (La tetería del oso malayo) para dar fluidez al relato y transmitir con eficacia su mensaje.
Rubín reivindica el sentido de la aventura y la maravilla, al tiempo que nos presenta su propio proceso de maduración como autor a lo largo de los dos tomos de la obra -Heracles también cumple años y cambia- y abre una reflexión sobre la sociedad actual.
Para un análisis pormenorizado de la obra, os recomiendo la reseña publicada en Zona Negativa, donde se destaca el uso magistral de las composiciones de página y de las onomatopeyas al servicio del relato.
Para los más veteranos o quienes también la hayáis leído, ¿qué se mantiene y qué diferencia El héroe de Beowulf, la novela gráfica que ilustró tras finalizar la historia de Hércules, y que ya disfrutamos en la tertulia?

Algunos de los episodios autobiográficos que recoge Paco Roca en Memorias de un hombre en pijama parecen especialmente próximos a la experiencia de muchos durante el estado de alarma:
"Últimamente, al tender la ropa, me he dado cuenta de que toda mi ropa son pijamas. Esto se debe a que trabajo en casa y me paso el día vestido con esta cómoda prenda".
Esta recopilación de las páginas dominicales aparecidas en el diario valenciano Las Provincias en 2010 y 2011 muestra con humor cómo es su día a día trabajando en solitario desde casa. Tuvo su continuación en otros dos álbumes (Andanzas... y Confesiones...) que incluyen las colaboraciones en El País Semanal.
Seguro que quienes se han visto de repente obligados a teletrabajar se reconocerán en sus anécdotas y reflexiones sobre la rutina diaria, la convivencia en pareja y los roces que provocan los pequeños detalles (como la posición del papel higiénico o qué elegir para ver juntos en la tele), la organización del tiempo libre, los experimentos en la cocina, las compras por internet, los cambios que las redes sociales han provocado en nuestra forma de comunicarnos, las largas conversaciones por teléfono o el repentino interés por abordar a tareas del hogar retrasadas durante años y que solo es una excusa para no sentarse de nuevo a la mesa de trabajo... Sobre todo, nos podremos identificar con una de sus confesiones:
"Salir de casa para hacer la compra es lo más apasionante que hago últimamente".
Aunque también sirve para reflejar la vida diaria de un hombre que ya ha cumplido cuarenta años, soltero, urbano y con un trabajo autónomo y creativo. Sociología de lo cotidiano a través de un autor capaz de no tomarse demasiado en serio, lo cual es una admirable virtud.






¿Cómo ha sido vuestra experiencia al leer cómic digital? ¿Creéis que depende mucho de la calidad del soporte? Es decir, ¿es necesario tener una tablet de buen tamaño y definición o una pantalla grande de ordenador para disfrutar de los contenidos? ¿Hay otros obstáculos en el formato (por ejemplo, para reflejar dobles páginas) que impiden transmitir la intención original de los autores? ¿Debe priorizarse la publicación de obras creadas directamente u optimizadas para el entorno digital, como The Private Eye (Brian K. Vaughan) o la iniciativa Marvel Digital Originals?

jueves, 19 de marzo de 2020

Humor

Tom Gauld. Un policía en la luna (Mooncop, 2016)
Bill Watterson. El nuevo Calvin y Hobbes clásico (The Authoritative Calvin and Hobbes, 1990)
Humorismo. 1. Modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o rídiculo de las cosas. (DLE).
El fenómeno del humor es una realidad compleja, de múltiples dimensiones. Así lo demuestran una lista casi interminable de sinónimos (gracia, agudeza, ingenio, ocurrencia, comedia, chiste, alegría...) o el interés que ha despertado en la filosofía, la psicología o las ciencias sociales.
Hay humor que nace del absurdo, que sirve para denunciar o invita a la reflexión; lo hay también físico, irónico o sarcástico. A veces actúa como nexo de unión entre personas, pero otras puede ofenderlas. Incluso nos permite reírnos de nosotros mismos, quitar hierro a los problemas y aumentar nuestra sensación de bienestar.
Tom Gauld y Bill Watterson representan lo mejor del humor en el cómic. Ambos han publicado en prensa tiras de alta calidad técnica, huyen de lo prefabricado o buenista y, además de provocar la sonrisa, nos invitan a prestar más atención al mundo que nos rodea.

"Sin humor este cómic habría sido demasiado triste, se habría tomado demasiado en serio." (rtve.es)
Un policía en la luna tiene algo que me recuerda a Seth, Chris Ware y Jason. Más allá del trazo, de los planos de grandes espacios que parecen inhabitados, con edificios repartidos por un paisaje casi vacío, o del aparente hieratismo de sus personajes, creo que están unidos por la poesía y la significación de los diálogos.
Mezclando ironía y ternura, Gauld nos habla sobre un mundo ficticio que puede ser muy parecido a la vida cotidiana: ausencia de relaciones significativas (en pocos diálogos hay un verdadero componente emocional), renuncia dolorosa a los sueños, monotonía e insatisfacción en el trabajo (la trama avanza muy lentamente, reforzando esa sensación de estéril paso del tiempo), omnipresencia de una (i)lógica burocracia, la sombra de la depresión... Pero también, afortunadamente, el encuentro con otras personas. Con ironía y ternura, nos recuerda que es más fácil percibir la belleza cuando tenemos a alguien con quien compartirla.
A pesar de su claro mensaje, este cómic obliga a los lectores a completar la historia -a darle un final según su propia interpretación del mundo- y a implicarse emocionalmente en un relato solo en apariencia simple, tanto en el dibujo como en la narración. Ese es, seguramente, su principal valor.


Calvin y Hobbes, la tira cómica publicada entre 1985 y 1995, supuso un hito en la evolución del humor publicado en prensa, apareciendo en más de 2400 cabeceras. Bill Watterson peleó por superar la estructura habitual de las planchas dominicales con viñetas de formas variables o que contienen a otras, sentidos de lectura cambiantes y un tamaño mayor al estandarizado.
Acompañando a las innovaciones técnicas, el autor supo plantear, a partir de un universo limitado a representantes de la clase media más tradicional y a través de los ojos de un eterno niño de seis años, un retrato de la sociedad contemporánea que va más allá de la crítica directa. Como la naturaleza de Hobbes (¿peluche o animal?), para la que no hay una respuesta "verdadera", en las reflexiones volcadas en sus tiras aparece implícita una advertencia sobre la relatividad de la mirada y se huye de las certezas absolutas, como explican muy bien en Fabulantes.
Mucho se ha hablado de las referencias filosóficas y teológicas de la obra o de su constante juego con la intertextualidad. Aquí nos interesa destacar su manejo de todos los recursos del humor: el reírse de uno mismo, la apelación al absurdo, el contraste entre parejas de características tan distintas como complementarias, la parodia, la excentricidad, la caricatura, las muecas, el exceso en la expresión de los sentimientos, los juegos de palabras, el humor físico, las persecuciones, los gags recurrentes...
En definitiva, la combinación de un uso magistral de las técnicas de la comedia y la innovación formal al servicio de un mensaje inteligente convierten la lectura de las aventuras de Calvin en una experiencia tan gratificante como inolvidable. A ello contribuye también la añoranza del lector adulto al reconocer parte de lo que fue su niñez y, quizá, al descubrir experiencias que también le hubiese gustado vivir.
¿Cuál es vuestra tira favorita?


sábado, 8 de febrero de 2020

La vida cotidiana de las mujeres

Antonio Altarriba y Kim. El ala rota (2016)
Premio Zona Cómic (CEGAL) 2017
Premio al mejor guion Salón del cómic de Zaragoza 2017
Premio Splash 2017 a la mejor novela gráfica nacional
Mejor obra nacional y Mejor guionista nacional. Expocómic 2016

Ana Penyas. Estamos todas bien (2017)
Premio Internacional Fnac-Salamandra Graphic 2017
Autora revelación del Salón del Cómic de Barcelona 2018
Premio Nacional del Cómic 2018

A. Altarriba: "Porque mi madre, al igual que la mayor parte de las mujeres de su generación, no era muy dada a hablar de sí misma [...] Simplemente, estaba acostumbrada al anonimato."
A. Penyas: "Había un vacío sobre el relato de unas mujeres que en realidad nos son muy cercanas. [...] Las mujeres amas de casa que han cuidado de los demás son casi una generación entera." 
Petra, Maruja y Herminia representan la vida, casi siempre olvidada, de muchas mujeres españolas que recorrieron, invisibles fuera del ámbito doméstico, el siglo XX: la Guerra Civil, la dictadura franquista y una Transición con sombras del pasado.

Al centrar su mirada en realidades similares, es inevitable que ambas obras coincidan en muchos elementos. Entre los más interesantes, un entorno donde la pobreza está presente o es una amenaza constante, en el que las mujeres carecen de las oportunidades de desarrollo reservadas a los hombres y donde tampoco pueden elegir el lugar en que desean vivir.
A las protagonistas se les concede como único espacio el doméstico y como rol principal el cuidado de la familia; ahí están obligadas a dar pero sin recibir apenas nada, deben sacrificarse sin recompensa. La Iglesia actúa como sostén de esa resignación femenina y de determinada forma de vivir la sexualidad.
El aislamiento al que se ven empujadas es solo mitigado por la presencia de un mundo propio (la cocina, el lavadero, el patio interior, la plaza) compartido con la infancia y otras mujeres. No se trata de un entorno idílico: hay muestras de apoyo mutuo, comprensión y solidaridad, pero también rencores y e intereses ocultos.
Sin embargo, son mujeres que van enriqueciendo su visión del mundo y conquistan espacios de autonomía personal cuando encuentran la posibilidad de hacer algo más allá de lo doméstico y expresar, de esta forma, sus capacidades.

El  ala rota y Estamos todas bien son el producto de una misma necesidad sentida por sus autores: conocer y dar reconocimiento a la vida de mujeres cercanas, reflejando su intimidad. Pero también se percibe el esfuerzo por presentar la historia contemporánea como contexto que explica su situación.
Altarriba, que conoce bien esa época, se ve obligado a fabular gran parte de la vida de su madre, basándose en las condiciones generales del momento. Penyas contó con los testimonios directos de sus abuelas y los estructura como la narración que no pudieron darse a sí mismas.
Además, ambas obras reflexionan sobre las distintas formas que pueden tomar las relaciones maternofiliales y cómo cambian (o se mantienen) los papeles conforme pasan los años.

Por último, en el apartado gráfico las dos obras son muy diferentes. Kim se mueve en un estilo más clásico (como en "una película de los años 50", afirma), mientras que Ana Penyas utiliza lo que ella misma llama transferencia fotográfica y señala la influencia del expresionismo alemán.


sábado, 18 de enero de 2020

Superman

Jeph Loeb y Tim Sale. Superman: Las cuatro estaciones (Superman for All Seasons #1-4, 1998)
Mark Millar, Dave Johnson y Kilian Plunkett. Superman: Hijo Rojo (Superman Red Son #1-3, 2003)

Desde su primera aparición como personaje de cómic en 1938 (su origen es anterior), se han publicado ininterrumpidamente aventuras protagonizadas por Superman.
Más de ochenta años de éxito en la cultura popular conforman una tradición base que intenta sistematizar y dar coherencia al presente, pasado y futuro del héroe. La famosa continuidad se convierte así en la referencia a partir de la cual construir nuevos relatos.
Las cuatro estaciones e Hijo Rojo se acercan desde sentidos opuestos a esta orientación. La primera intenta recuperar el espíritu original del kriptoniano e idealiza una época luminosa y un entorno en el que las relaciones de proximidad, una vida consciente de los cambios en la naturaleza y el lento paso del tiempo permiten a las personas construir certezas y una identidad amable. La segunda, por el contrario, plantea una oscura ucronía de carácter político.
Sin embargo, ambas historias dependen de esa tradición consolidada, reinterpretando a los personajes desde puntos de vista diferentes (por ejemplo, Lana Lang o Pete Ross / Pyotr Iosif Roslov). En este sentido, si no se está familiarizado con el imaginario del kriptoniano, conviene acercarse en primer lugar a la obra escrita por Jeph Loeb, totalmente clásica en su concepción.

La distancia entre las dos novelas gráficas está en el tratamiento del propio Superman. Comparten, es cierto, las dudas sobre cómo y con qué fines deben utilizar sus capacidades (¿dónde se encuentran los límites de lo lícito para alguien casi todopoderoso?). Al mismo tiempo, también les preocupa no ser capaces de hacer lo suficiente o lo que necesita la humanidad; a ambas versiones les consume en algún momento la ansiedad culpable, una compulsión irracional que persigue lo imposible: "podría haber hecho más" "Y si encuentro el modo... no sé, de ayudar a cuanta gente sea posible".
Las diferencias comienzan a reflejarse en el talante con el que abordan las amenazas. Las dos historias recuperan el episodio clásico en el que Superman desvía un cohete, pero en Hijo Rojo muestra una arrogancia lejana a su carácter tradicional: "elegí la opción más emocionante. Entendedme. Entonces, los poderes aún eran nuevos para mí".
Y la principal divergencia está en la propia concepción de la naturaleza básica del héroe. El Superman clásico, como señala esta reseña, no ha venido a salvar o liderar, sino a inspirar y ayudar a encontrar un camino ético. El camarada Superman se aleja de esa premisa y acaba dando rienda suelta a su poder de intervención sobre el mundo.

En cuanto a lo formal, las dos son series limitadas que utilizan la figura del narrador protagonista y se articulan en capítulos diferenciados no solo por la trama, sino por el clima emocional y la curva de ascenso, caída y renacimiento.
Seguramente por su intención e influencias clásicas, Las cuatro estaciones es un relato más convincente y estable en el tono. En Hijo Rojo chirrían algunos elementos -un Luthor excesivo, la sombra de obras como Watchmen o El regreso del caballero oscuro, el retrato estereotipado del régimen soviético- pero gana interés cuando, en su parte final, abandona el juego de referencias con la iconografía superheroica y se lanza a relatar el enfrentamiento entre dos sistemas tan globales como imperfectos, ahondando en la distopía.

No solemos conceder espacio en la tertulia al cómic de superhéroes (la anterior ocasión fue en 2016, cuando tuvimos nuestro particular enfrentamiento entre los Batman y Superman de Grant Morrison).
Esta es una buena oportunidad para acercarse a obras que combinan el interés comercial con visiones complementarias sobre el icono heroico por excelencia a cargo de figuras del medio.
Loeb y Sale, protagonistas de los años 90, optan por acercarse desde la dimensión personal, mostrando una comunidad que acoge y protege. Millar, que marcó la evolución del medio en la primera década del siglo XX y el actual cine del género, se centra en lo político, con una sociedad en la que los individuos, a cambio de cierta seguridad material, deben plegarse a las decisiones del sistema.