viernes, 15 de abril de 2022

Mujeres y libertad

Marjane Satrapi, Bordados (Broderies, 2003)
Nominación al Mejor Álbum en el Festival de Angoulême 2004
Barbara Yelin, Irmina (Irmina, 2014)
Nominación al Premio Ignatz al Artista Destacado (2017)
Nominación al Premio Eisner a Mejor Edición Estadounidense de Material Extranjero (2017)


A través de la biografía de mujeres de su familia, las dos autoras abordan la naturaleza de la libertad. Ambas muestran cómo es posible ejercerla solo cuando existe un acceso igualitario a los recursos en un entorno social de tolerancia, no discriminación y no violencia, mientras se disfruta de independencia económica y se puede elaborar una identidad propia, no definida desde fuera.
Este anhelo común de las protagonistas se concreta en su necesidad de encontrar el amor y satisfacer el deseo por encima del "sentido común" o la imposición familiar, y de poder salir de sus países de origen para viajar a lugares donde depositan la esperanza de vivir nuevas oportunidades en un entorno con límites menos rígidos.
A partir de las conversaciones, Satrapi y Yelin retratan con claridad las limitaciones impuestas por la sociedad teocrática iraní en los años 90 y la Alemania dominada por el nazismo, con sus graves consecuencias personales y colectivas.

El humor persa es similar al francés, nos reímos de las mismas cosas: las malas intenciones, el sexo y el el acento de los otros. Reír con los demás es mucho más difícil que llorar.
Entrevista a Marjane Satrapi en Le Monde (2009)
Es una de esas largas tardes en el salón de mi abuela con diez u once mujeres de una generación diferente tomando el té, toda la tarde. Cuando reúnes a diez u once mujeres de la generación anterior, el tema más importante es el sexo.
Entrevista a Marjane Satrapi en Powell's (2006)
Siguiendo la tradición de generar obras uniendo relatos orales (Los cuentos de Canterbury o Las mil y una noches, por ejemplo), Marjane Satrapi nos convierte en oyentes invisibles de historias compartidas en un espacio privado. En Bordados, este predominio de la narrativa construida por diferentes voces se refuerza con la elección de viñetas sin marco que desafían los límites habituales de las páginas y con las diferentes composiciones de rostros y globos de diálogo, que se entrecruzan sin cesar.
Gracias a ellas y a sus historias de amor (o desamor, o ausencia de amor) que terminan mal, podemos tomar conciencia de la presión que ejercen sobre las mujeres la expectativa masculina de virginidad, la falta de comunicación y de satisfacción en las relaciones sexuales, el matrimonio forzado, el abuso, la infidelidad o la fantasía de un héroe romántico que abra las puertas a la libertad. Al tiempo que se muestran estas manifestaciones de la relación de dominación de los hombres sobre las mujeres, vemos cómo ellas conquistan espacios de intimidad propios, incluyendo su cuerpo y el reconocimiento de su sexualidad, con la esperanza de que se vayan generando cambios globales.


Más allá de la reconstrucción histórica, el principal valor de Irmina reside en la pregunta que origina la obra: ¿qué provocó el cambio de actitud de la protagonista? y, sobre todo, en las que nos lanza a los lectores: ¿actuaríamos de forma diferente en circunstancias similares? De la respuesta a esta segunda cuestión nacerá nuestra postura ante una mujer que se nos presenta al inicio como un personaje positivo, una heroína con la que podemos empatizar fácilmente. Poco a poco, empujada por las desilusiones y la necesidad primaria de sentirse segura, se va transformado en una persona en apariencia muy distinta, capaz de cerrar los ojos ante injusticias aún mayores a las que se había enfrentado en el pasado, cuando aún era "la osada Irmina". La tercera parte de la novela gráfica cierra este relato, aunque sin caer en la trampa de facilitarnos una redención completa, sino más bien la aceptación madura del pasado y una nueva mirada hacia el futuro.
La claridad estructural del relato permite establecer paralelismos entre distintos momentos de la biografía de Irmina: las etapas iniciales de la relación con Gregor son un reflejo inquietante de la que mantuvo con Howard; Gerda (p. 144) e Irmina (p. 212) se advierten mutuamente sobre la posibilidad de ser denunciadas; el "dragón" de la biblioteca en Oxford (pp. 41-42) es, al final, ella (p. 228).
Sobre la dimensión gráfica y la planificación de las páginas, nadie mejor que la propia Barbara Yelin para presentarla:
(...) traté de ilustrar las limitaciones externas generadas por el régimen dictatorial y, al mismo tiempo, mostrar las restricciones internas que se producen en la cabeza de Irmina. Para representarlo, intenté utilizar viñetas más estrechas en algunas secciones. A lo largo del libro, tenía partes con un tono más oscuro y otras más claras, más nítidas. Todo lo que Irmina ve o escucha llega a través de las rendijas de las cortinas del salón o de la Volksempfänger (una radio que se utilizaba específicamente para la propaganda), que solo emitía los discursos de Hitler. El mundo filtrado de las palabras de Hitler impregna a Irmina. En los grandes desplegables centrales que aparecen a lo largo del libro el lector ve lo que realmente ocurrió, lo evidente, lo que la gente mira de reojo, como la sinagoga en llamas en la "Noche de los cristales rotos" (un pogromo contra los judíos en noviembre de 1938), por ejemplo.
Antes de Irmina, casi siempre utilizaba distintos tonos de gris a lápiz en mis trabajos. En Irmina, introduje a propósito el uso del color. Sobre todo, quería crear un espacio de color específico con el que pudiera transmitir no solo los pensamientos oscuros, sino también la mentalidad abierta de Irmina, especialmente al principio de la historia. Además, utilicé los colores como elemento enfatizador. El color azul muestra la libertad y las oportunidades que tenía Irmina cuando llegó a Londres. En la parte central, el rojo representa la violencia y el poder de la Alemania nazi, pero también el derramamiento de sangre y, en particular, la culpa que deben cargar los alemanes. En la última parte del libro, el turquesa marca el punto de inflexión de la historia: la esperanza de Irmina de tener una vida mejor junto al océano turquesa de Barbados.
Entrevista a Barbara Yelin del Goethe-Institut Canada (2016)

sábado, 19 de febrero de 2022

Adaptaciones: distopías

Tim Hamilton, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (Ray Bradbury's Fahrenheit 451: The Authorized Adaptation, 2010)
Nominado en 2010 al Premio Eisner a la Mejor Adaptación
Ryan North y Albert Monteys, Matadero Cinco o La cruzada de los niños (Slaughterhouse Five or the Children's Crusade, 2020)
Nominado en 2021 al Premio Eisner a la Mejor Adaptación

Distopía. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

Género político de la ciencia ficción que describe con detalle e intención crítica la estructura de sociedades imaginarias del porvenir peores que, y nacidas de, aquellas que viven los lectores (Francisco Martorell, Contra la distopía)
Hemos seleccionado dos brillantes adaptaciones de relatos ya clásicos, pero... ¿se trata realmente de distopías, teniendo en cuenta las posibles definiciones del género?

Matadero Cinco
(Kurt Vonnegut, 1969) retrata de forma satírica las décadas centrales del siglo XX, en torno a un hecho histórico que cobra valor simbólico como consecuencia y reflejo de los males de la sociedad occidental contemporánea. La novela original incluye solo una breve -pero también significativa- referencia a un futuro muy próximo en el que los Estados Unidos han sido desmembrados y han sufrido un ataque nuclear... además de desvelar cómo termina el Universo ("So it goes")
Farhenheit 451 (Ray Bradbury, 1953) se asemeja demasiado al presente. Ahora, y quizá desde siempre, lo importante queda tapado en los grandes medios por una acumulación de sucesos accesorios; las trasgresiones del orden establecido, presentadas como amenazas para las personas "de bien", se traducen en espectáculos (y la vuelta al orden refuerza ante el público el papel protector de la autoridad). Las pantallas se multiplican y crecen, favoreciendo un modelo de consumo pasivo y una falsa (porque no existe vínculo real) sensación de comunicación y participación; cualquier colectivo que practique conductas censuradas puede ser perseguido; el pasado se reescribe y niega... E, incluso, los libros se queman o se limita su acceso a ellos; por ejemplo, en 1973 más de treinta ejemplares de Matadero cinco acabaron en la pira de un instituto -registro de taquillas incluido- tras las quejas de un alumno por el supuesto tono obsceno de la obra.
 
Para el escritor Horacio Vázquez Rial, "ni las utopías positivas ni las negativas fueron nunca utopías en sentido estricto. Quiero decir que es en general falso que esas proyecciones sociales con envoltorio literario o filosófico no tuvieran lugar y debieran necesariamente ser carne de futuro". Escritos en circunstancias políticas complejas en Estados Unidos -la caza de brujas de McCarthy para Bradbury, la guerra de Vietnam y la llegada al poder de Nixon para Vonnegut-, ambos relatos lanzan una mirada crítica sobre el presente a partir de un futuro imaginado y/o un ahora visto desde una perspectiva que problematiza la realidad.
Sin embargo, los autores van más allá de mostrar un presente distópico -valga el oxímoron ahora que sabemos que todos los momentos suceden al mismo tiempo-. Hay esperanza y propuesta de alternativas positivas en sus relatos: la del reencuentro con la memoria compartida y la comunicación real en Fahrenheit 451; Vonnegut, por su parte, reflejó en Matadero Cinco la locura (posible en su protagonista e indiscutible en las decisiones políticas) como eficaz alegato antibelicista, porque necesitaba confiar en la posibilidad, siquiera remota, de un cambio.
En cualquier caso, nos encontramos con novelas que sugieren muchos caminos para la reflexión y el debate -por ejemplo, las semejanzas y diferencias entre sus protagonistas, el origen y significado de su desorientación-. Seguramente podamos identificar y recorrer algunos de ellos durante la tertulia.

Quería adaptar Fahrenheit 451 como una fábula moderna, así que evité usar ese estilo hiperrealista tan popular en los cómics actuales. La historia se desarrolla en una ciudad y un periodo de tiempo desconocidos, y mi intención era reflejar esa ambigüedad.
Hamilton limita la paleta de colores (gris, verde, azul), utiliza tonos apagados y da protagonismo a las sombras para generar imágenes acordes con el tono de la historia y sus personajes. El fuego (amarillo, naranja, rojo) no es tanto una fuente de luz como una amenaza, un monstruo hostil con tentáculos, garras y voluntad propia... salvo en la hoguera final, donde transmite intimidad y unión. En este sentido, las viñetas de Fahrenheit 451 consiguen dar protagonismo a las propiedades físicas de sus elementos -el agua, las hojas, los libros, la frialdad, tensión o calidez de los cuerpos- y amplifican las reacciones emocionales de los protagonistas.
Aunque el resto no han sido traducidas al castellano, la novela gráfica forma parte de un proyecto que también adaptó a este formato Crónicas marcianas y La feria de las tinieblas.

Gran parte del trabajo consistió en concebir vías para plasmar en el lenguaje del cómic cosas que se expresaban de otra manera en prosa. El recortable de Weary, la doble página del libro tralfamadoriano, las cajas de texto que tapan los diálogos de Derby, la forma en que se mostramos la película al revés de Billy: todas son soluciones a ese problema que solo pueden encontrarse en este medio.
Entrevista a Ryan North en The Beat
Desde el punto de vista estructural, poder ver a los personajes y lo que llevan puesto hace que los saltos temporales sean más fáciles de recorrer sin perderse (...) Además, Albert los dibuja con tanta empatía y humanidad que cobran vida de una manera imposible para la prosa (...) En la novela de Vonnegut [los libros de Tralfamadore] se describen como párrafos cortos e independientes, que al ser tomados en conjunto forman una imagen nueva y única, mayor que la suma de sus partes. Eso me suena a cómic, paneles individuales que trabajan juntos.
Entrevista a Ryan North en BNP
Seguramente, Albert Monteys era, tanto por intereses previos como por afinidad narrativa, el dibujante más adecuado para trasladar la sátira de Matadero Cinco (y quizá lo sería para obras emparentadas de alguna forma con ella, como Trampa 22 o El arco iris de gravedad). En varias entrevistas desgrana el proceso creativo y soluciones narrativas utilizadas -composiciones de página, combinaciones de estilos y subgéneros como las tiras de prensa, el pulp o el cómic experimental, paletas de color, uso de los rótulos, transiciones, etc.-, donde demuestra su magistral manejo de los recursos propios del cómic, siempre para dotar de mayor claridad y expresividad a la historia.
Imprescindible la conversación mantenida en el podcast Papel de chicle, donde se analiza con el autor la posibilidad y naturaleza de las adaptaciones, la importancia de la novela original y este cómic.

Tras la lectura de ambas obras, ¿dónde creéis que radica el valor de sus adaptaciones? ¿Van más allá de la traslación a imágenes de las obras originales? ¿Refuerzan su significado original y aportan nuevas líneas de interpretación?

lunes, 7 de febrero de 2022

KOMIKI BOOM 2022

 


El cartel de Susanna Martin ilustra la tercera edición de KOMIKI BOOM, las Jornadas de cómic e ilustración social, que se celebrarán del 7 al 20 de febrero en Ansoáin. Presentaciones de cómics, exposiciones, un taller de camisetas ilustradas y la proyección de una película de animación, serán algunas de las actividades en torno al cómic con un contenido más social y alternativo que se desarrollarán en los locales de de las entidades colaboradoras: Biblioteca y teatro de Ansoáin, Txoko Gorri y Harrobi, centro juvenil.

Esta nueva edición sigue contando con el apoyo del Ayuntamiento de Ansoáin, que permite que la localidad de la comarca de Pamplona se convierta en el centro de cómic e ilustración social a nivel nacional. Autoras y autores, como Agustín Ferrer, Alex Tello, Julen Ribas, Sergio Izquierdo, María De la Fuente, Mikel Begoña, Inaket… son un importante reclamo para que este festival siga consolidando su propuesta y siga aumentado el éxito de público de ediciones precedentes. Todas las actividades cuentan con entrada libre, hasta completar aforo, menos la proyección el sábado 12 de febrero de la película de animación, Josep, que cuesta 3€ y del que ya se pueden coger entradas.

Durante la presentación de las jornadas, la asociación KOMIKI BOOM ha realizado una donación de varios ejemplares de cómics presentados en ediciones anteriores a la biblioteca de Ansoáin, en su compromiso por acercar el mundo del cómic de contenido social a la sociedad. Los ejemplares ya están a disposición del público en las instalaciones de la plaza consistorial.

martes, 25 de enero de 2022

Capital de posguerra

Carlos Giménez, Barrio 2 y 3 (2005, 2006)
Teresa Valero, Contrapaso. Los hijos de los otros (Contrapaso. Les enfants des autres, 2021)

Madrid y los años 50, el "decenio bisagra" con el que finalizó la primera etapa de la dictadura franquista, son el marco común de Barrio y Contrapaso.
Carlos Giménez (nacido en Lavapiés-Embajadores) y Teresa Varelo (de Carabanchel Alto) nos acercan aquella época, marcada por la connivencia entre el Estado y la estructura de la Iglesia católica, la continuidad de la represión, la impunidad policial y las torturas, las diferencias de clase entre vencedores y vencidos en la Guerra Civil, la escasez en los barrios populares o la carencia de oportunidades para las mujeres.

Las fuentes de los relatos son distintas: como en buena parte de sus obras, Giménez se basa en la experiencia directa para construir un retrato social; Valero realiza un amplísimo trabajo documental para crear una ficción donde lo que puede resultar inverosímil al lector contemporáneo que desconozca ese periodo histórico son, precisamente, los episodios más dolorosos y reales.
Barrio se acerca al costumbrismo a través de la mirada del niño y, sobre todo, en las páginas que retratan a distintos tipos sociales de la época, actualizando los cuadros de costumbres de la prensa del siglo XIX. Contrapaso, por su parte, utiliza con mucha habilidad los recursos de la novela y el cine negro surgidos en el XX -suspense, diseño y desarrollo de personajes, etc.-.
A nivel técnico, nos encontramos con un autor que utiliza, como en el resto de su obra, el blanco y negro, los lápices y la pluma. Ella, con una significativa carrera previa en el mundo de la animación, la ilustración y el cómic -guion y/o dibujo-, se sirve de herramientas digitales y emplea la luz y los colores para dotar de una atmósfera distinta a cada escena.


Sin embargo, ambos consiguen transmitir dinamismo en los cuerpos y las acciones a través de la fluidez del trazo, la expresividad de los rostros y las composiciones de página. Fruto de una capacidad compartida de observación, estos recursos contribuyen, cuando se trasladan al papel, a retratar con la misma eficacia y carga emocional la desigualdad e injusticia generadas por unos seres humanos sobre otros a los que consideraban indignos de vivir en libertad, o a los que, por desprecio, deseaban mantener invisibles.
Tanto en una como en el otro, el barrio y la ciudad, La Gran Vía y los vertederos, los cafés y las pequeñas tiendas, representados en detalle, actúan no solo como contexto, sino como un personaje más.

Entre Barrio 2 y 3, publicados con solo un año de diferencia, encontramos algunas diferencias en la forma de narrar. Los protagonistas infantiles se transforman en adolescentes, la vida en la calle pierde parte de su protagonismo, las magistrales composiciones de páginas sin viñetas y el entrelazamiento de las historias se transforman en una cuadrícula clásica y episodios divididos de manera más clara. Sobre todo, gana peso el dramatismo explícito, especialmente en Aquello.



Contrapaso
, además de contener un homenaje a uno de los capítulos del Barrio original (1977), es un excelente ejemplo, como ya hemos señalado, del uso de los recursos narrativos del género negro. Combinando acción, humor, tensión romántica, drama y terror, mantiene un ritmo constante, sostenido por los avances en la investigación, que huye de la sucesión de clímax y antíclimax tan propios de la narrativa y, sobre todo, el cine comercial actual.
Teresa Valero sabe sacar partido al arquetipo de personajes opuestos que comienzan a colaborar en una investigación, dotándolos de un pasado significativo y un carácter lleno de matices, además de hacer evolucionar su relación (rechazo, silencio, descubrimiento, intimidad) de manera inteligente. Tanto protagonistas como unos bien definidos secundarios tienen profundidad y atractivo suficientes para una continuación que ya se ha anunciado. No parece casual que esta segunda parte vaya a abordar el mundo del cine y la censura de la época: Los hijos de los otros recupera en su guion y viñetas la expresividad, concisión y claridad narrativa de las películas clásicas.


En conclusión, proponemos para la tertulia dos obras que reivindican la importancia de compartir la memoria propia y recuperar la ajena, del arte y el periodismo como vehículos para acercarse a un pasado que, cada vez más, se intenta esconder, manipular o aprovechar en beneficio de intereses particulares.

sábado, 18 de diciembre de 2021

Eleanor Davis

Tú, una bici y la carretera
(You & a Bike & a Road, 2017)
El difícil mañana (The Hard Tomorrow, 2019)
Premio Ignatz 2020 a la mejor historia

En su trayectoria profesional, Eleanor Davis combina la ilustración con los cómics para público adulto (en castellano también podemos leer ¿Arte? ¿Por qué?) e infantil (como Stinki, el monstruo del pantano).
Parte de la riqueza que contienen las obras seleccionadas nace de la forma en que la artista norteamericana vuelca su subjetividad. Cada página está teñida de sus valores, convicciones (en especial, que lo personal es político) y, aún más importante, sensaciones, temores y esperanzas.
La narrativa de ficción es solo una forma más manejable y plástica de contar la verdad.
(Entrevista en Threadless)
Fruto de esos intereses los dos cómics presentan elementos comunes y llamadas de atención sobre:
  • La reinvindicación del activismo político. Es miembro del colectivo Athens for Everyone; cómo plasma este compromiso puede recordarnos las obras de, por ejemplo, Sarah Glidden y Zerocalcare.
  • La crítica de las políticas migratorias estadounidenses y el recelo hacia la policía, capaz de actuar con violencia y herramienta de un poder que reprime la diferencia y la contestación.
  • Las redes comunitarias de apoyo, los afectos, el cuidado mutuo y la solidaridad informal (incluso con alguien hasta entonces desconocido) como un elemento imprescindible en nuestras vidas.
  • Pese al sufrimiento -que aparece en forma de depresión, pérdida, miedo, sensación de fracaso o traición a las propias convicciones-, la incertidumbre y la conciencia de las injusticias, hay esperanza si aceptamos nuestras limitaciones mientras seguimos intentando mejorar la realidad y la propia vida. Mirar hacia el futuro es una forma de dar sentido a la existencia, que se refleja en el (re)encuentro con la pareja y en el nacimiento del hijo.
Eleanor Davis (dcha.).
Su cuenta de Instagram recoge fotos del viaje y muchas páginas
(realizadas durante el trayecto y publicadas sin editar)
de Tú, una bici y la carretera.

Tú, una bici y la carretera se suma a la tradición de libros de viajes en los que el recorrido, los lugares de paso y los encuentros inesperados sirven como marco de una transformación interior que es el verdadero tema central de la narración. Aunque es destacable su retrato sociopolítico del sur de Estados Unidos, son la mirada, reacciones emocionales y pensamientos de Davis los que dan significado a los hechos, que sin esa dimensión a veces podrían parecer banales.
En cuanto al apartado gráfico, los bocetos aumentan la sensación de autenticidad del relato; las composiciones de página sin viñetas refuerzan la sensación de estar en camino, con elementos que parecen estar dispuestos a lo largo de una carretera dibujada en el mapa; los espacios en blanco nos invitan a cambiar de ritmo, detenernos y observar, como ella misma hace.
Intenté hacer la versión a tinta durante el viaje, pero eso siempre es muy estresante. Creo que solo hay tres páginas redibujadas, porque la versión que hice en la carretera estaba metida en una sola y el ritmo no era el adecuado. Arreglé una imagen que me pareció inaceptablemente mala y tuve que reorganizar casi todas las páginas. Mi primer cuaderno de bocetos era cuadrado y, cuando se llenó, compré un cuaderno barato y rectangular en una tienda de alimentación, así que tuve que encajarlos.
(Entrevista en Paste)
En El difícil mañana encontramos reflejada la tensión entre compromiso y desafección política, entre mirada crítica y conspiracionismo, entre el bienestar y la seguridad individual y la lucha por la mejora de las condiciones de vida de todas las personas. También se pregunta sobre los límites de nuestra capacidad para cambiar el mundo, que se acerca (si no lo es ya) al futuro cercano en el que se sitúa la historia.
(Casi) todo lo que sucede -incomunicación, conflicto, amor- podría formar parte de la cotidianeidad y. como en la propia vida, muchos de esos elementos quedan sin cerrar ni responder. El núcleo de la obra es la fricción que se produce cuando, inevitablemente, cambiamos, se modifican las prioridades individuales y, por ello, empezamos a separarnos de algunas personas con las que hasta ese momento compartíamos el camino. Pero la autora nos recuerda, con un dibujo lleno de expresividad, que esos cambios no suponen solo pérdidas, sino que pueden generar nuevas esperanzas, y que es posible encontrar puntos de encuentro en la diferencia.
Este libro era un intento de escribir sobre mi experiencia real y el mundo que veía a mi alrededor. Pero algo que puede ser realmente frustrante en los cómics es que a menudo están construidos para eliminar parte de la individualidad. Hay situaciones similares y rostros similares para todos los personajes. Eso tiene muchas ventajas, porque más gente puede verse reflejada en los personajes cuando están más simplificados. No solo en apariencia, sino también en personalidad y estilo de vida. (...) No existe la normalidad. La gente es complicada, confusa y polifacética; y, sin embargo, a menudo había caído en un estilo de escritura y dibujo que trataba de suavizar esas complicaciones, y eso me hacía infeliz.
(Entrevista en The Beat)

jueves, 2 de diciembre de 2021

NOVEDADES DICIEMBRE 2021

 


Lubie, Lou. Cara o cruz: conviviendo con un trastorno mental. Norma, 2018. C LUBIE 15. Mucha gente tiene un perro, un gato o un pez dorado. Lou tiene una ciclotimia: un trastorno del estado de ánimo de la familia de las enfermedades bipolares. ¿Qué hacer cuando descubres un pequeño zorro salvaje en tu cerebro? ¿Se le puede amaestrar, domesticar? ¿Y cómo ser feliz cuando se ha de cohabitar con una criatura tan imprevisible? Una obra que aúna autobiografía y divulgación científica y que se nutre de las vivencias de la autora para conformar un relato lleno de humor y sensibilidad sobre un trastorno mental todavía poco conocido.

 

 


 

García Peñuelas, Roberto; Palmer, Alicia y Tiganus, Amelia. Amelia, historia de una lucha. Serendipity, 2020. C GARCIA 16. Tras las luces rojas de neón y la diversión de algunos, o muchos, hombres, se esconde una realidad de esclavitud de mujeres bajo el látigo de un negocio de proxenetas. En sintonía con las propuestas de abolición de la prostitución, presentamos este cómic, basado en una historia real, desde la óptica de Amelia Tiganus, como uno de los rostros comprometidos con la abolición de la prostitución. El cómic está inspirado en la experiencia vital de la propia Amelia Tiganus.

 

 


 

Delporte. Julie. Asuntos de mujeres. Astiberri, 2021. C DELPORTE 16. “¿A qué edad empecé a sentirme engañada por ser mujer?”. Esta pregunta inicial articula Asuntos de mujeres, una reflexión sobre el género y la creatividad que se convierte, a través de sus páginas, en un verdadero ensayo autobiográfico de aprendizaje feminista en el que lo íntimo resuena en el aspecto social. Julie Delporte se inspira en la figura de Tove Jansson, creadora de los Mumins, a quien en un principio estaba dedicado el libro, para empezar a cuestionarse como mujer y a cuestionar también el lugar que ocupan ellas en el mundo, expresando sus creencias, sus dudas y sus recuerdos con sinceridad y sin concesiones, y tratando de dotarlos de sentido. El dibujo luminoso y la prosa incisiva de Delporte encuentran el equilibrio en algún lugar entre la dulzura y el dolor. Asuntos de mujeres fue nominada en los Premios Ignatz en la categoría de Mejor Antología.

 


 

Fior, Manuele. Celestia. Salamandra, 2021. C FIOR 5. Manuele Fior brinda al lector una fábula sobre la capacidad de los más jóvenes para solucionar los problemas del viejo mundo en esta obra que se sitúa en un presente alternativo, diferente y al mismo tiempo similar al nuestro. Una gran invasión, llegada del mar, ha diezmado a la humanidad, de la que algunos han escapado encontrando refugio en una pequeña isla de piedra construida hace más de mil años y conocida como Celestia, una hermana gemela de Venecia que bebe de las creaciones de Miyazaki. Dora y Pierrot, los protagonistas de esta historia, se adentrarán en los límites de la laguna para descubrir el mundo que los rodea: una zona en plena metamorfosis habitada por una sociedad en la que los niños cuidan de los pocos adultos supervivientes.

 


 

Williams, Ian. Un mal médico. SaludArte, 2020. C WILLIAMS 15. Ian Wiliams es un médico galés afincado en Brighton que acuñó el término graphic medicine (medicina gráfica), y, posteriormente, con la enfermera norteamericana MK Czerwiec comenzaron este movimiento creativo que se enriqueció con congresos y actividades artísticas, educativas y divulgativas. En 2015, junto a otros autores publicaron el cómic-ensayo The Graphic Medicine Manifesto, libro inédito en España por el momento, que serviría como muestra de los elementos básicos y comunes de este movimiento. El grupo español de medicina gráfica, capitaneado por la doctora y traductora Mónica Lalanda, añadió a esta definición el concepto de herramienta comunicativa y amplió el aspecto gráfico para incluir las infografías quedando la definición como: «El uso del cómic o la novela gráfica, la ilustración y la infografía como herramientas de comunicación sanitaria». Un mal médico nos invita a conocer al Dr. Iwan James. A través de sus vivencias como médico de atención primaria y de las vivencias de sus pacientes, Iwan es capaz de mostrarnos la mejor y la peor cara de la medicina. Cuando los profesionales sanitarios y el propio sistema son capaces de ayudar a los pacientes, pero también cuando fracasan en el intento. También conoceremos a Lois y Robert, dos compañeros de trabajo, Arthur un buen amigo suyo con el que comparte afición por el ciclismo, y Carole, su esposa. Gracias a todo este elenco de secundarios profundizaremos en los demonios del Dr. Iwan. Ser médico no te convierte en inmune a las enfermedades y el suyo es el mejor ejemplo.