martes, 22 de mayo de 2018

Corto Maltés

Hugo Pratt, Corto Maltés en Siberia (1974)
Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero, Bajo el sol de medianoche (2015)
Pascal Morelli, Corto Maltés, la película (2002)
- Sería bonito vivir un cuento...
- Ah, sí, sí... Pero tú vives continuamente en los cuentos, solo que ya no caes en ello. Cuando un adulto entra en el mundo de los cuentos es para siempre. ¿No lo sabías?
H. Pratt, Corto Maltés en Siberia
En la actual década, son varios los intentos de retomar personajes ya clásicos para ampliar sus aventuras, manteniendo el estilo narrativo original. Dentro de la literatura, por ejemplo, John Banville / Benjamin Black lo ha hecho con Philip Marlowe, la creación de Raymond Chandler, en La rubia de ojos negros (2014) y con Isabel Archer en Mrs. Osmond (2017), continuación de Retrato de una dama, de Henry James.
Una importancia similar ha tenido la recuperación de Corto Maltés a cargo de Canales y Pellejero. Hasta el momento, son dos los álbumes que han publicado: el que leemos este mes y Equatoria (2017). Una extraordinaria continuación para un personaje con 50 años de vida en las viñetas.

Dieter Lumpen,
con dibujos de Raúl Pellejero,
recuerda a Corto Maltés.
Es sencillo destacar las similitudes entre los dos cómics, señal de que los dos autores españoles han sabido mantener la esencia de las historias más conocidas de Hugo Pratt. En lo estilístico, Pellejero reconoce la influencia del autor veneciano en su obra y mantiene la estructura de las páginas, los planos y encuadres del original. En cuanto a lo narrativo, Canales es un fiel reflejo del original...
Corto Maltés sigue mostrando una capacidad casi sobrenatural para sobrevivir y sus rápidas respuestas nos revelan su lucidez a la hora de analizar la realidad (y algo de chulería también, claro). Es, tanto en sus habilidades como en su relación con las mujeres y sus planteamientos éticos -en apariencia escéptico, pero mostrando siempre un acentuado sentido de la justicia- un representante del arquetipo del aventurero romántico en la modernidad.
Ambas obras comienzan con un sueño, tienen muy presente la I Guerra Mundial -que influye tanto en el contexto político como en las motivaciones de los personajes- y se desarrollan en áreas geográficas con características comunes. La acción parte de una carta, la promesa de un tesoro y la búsqueda de una mujer; la trama está formada por una rápida sucesión de alianzas y traiciones, episodios violentos, muertes y cambios de escenario.
Entretenimiento en estado puro, aunque con una calidad indiscutible. La erudición de Pratt le permite introducir muchos sucesos y personajes reales: los trenes blindados rusos, Roman F. N. von Ungern-Sternberg, Grigori M. Semiónov, Alexander Kolchak... Canales ha seguido esta línea, incluyendo en su debut con Corto a Jack London (al que conoce en La juventud), Waka Yamada, Matthew Henson, Joe Boyle, Frank Slavin o los inicios de la explotación energética de Alaska y los antecedentes del IRA irlandés.

La ficción histórica sirve como marco para mostrarnos cómo en los conflictos armados es difícil encontrar buenos y malos puros; solo personas con motivaciones diferentes y moralmente ambiguas.
- Apátrida quizás. Con tanto movimiento de fronteras es cada vez más difícil saber a dónde pertenece cada uno. Aunque confieso que nos es algo que me importe mucho...
J. D. Canales y R. Pellejero, Bajo el sol de medianoche
Por último, si bien en las dos obras aparecen referencias literarias, Pratt es el único que introduce un interesante elemento metalingüístico, haciendo explícito el medio en que se presenta la historia e interpelando directamente al lector.
Amigos lectores: Con la última viñeta prácticamente hemos llegado al final del largo relato "Corto Maltés en Siberia".
Queridos amigos: Terminada definitivamente esta historia, sé que aún hay una pregunta sin respuesta: ¿Qué fue de Rasputín y de Ungern? Bien, visto que Pratt no lo ha hecho, responderé yo.

Pascal Morelli fue el director de la primera película de animación -una coproducción francesa e italiana- que adaptaba una obra de Corto Maltés. En El tornillo de Klaus encontraréis información sobre su génesis, las peculiares circunstancias que la rodearon y sus continuaciones. En una entrevista coincidente con su estreno, Morelli comentaba:
Corto Maltés en Siberia es el álbum más interesante para una película. Es donde Corto, Rasputín y el resto de personajes de Hugo Pratt están más logrados, donde los maneja perfectamente. También tiene muy buenas protagonistas femeninas, como Shangai-Li, la Duquesa y Boca Dorada. Tiene todo lo necesario para que alguien que no haya leído a Hugo Pratt descubra la atmósfera y el universo de Corto, aunque sea una historia en la que no está en un barco, donde es un marinero en tierra...
En los extras tenéis la bibliografía completa del personaje y una biografía del autor, tan viajero como su creación más conocida.

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