Los dos autores de esta tertulia critican duramente el papel de su país en el conflicto, uno a través de un relato autobiográfico y otro recreando personajes y situaciones seudohistóricas. Se separan así de la tendencia del arte japonés a obviar esta parte de su historia reciente.
Shigeru Mizuki, Operación Muerte (1973)
Premio Patrimonio esencial del Festival Internacional del Cómic de Angoulême 2009.
Premio Eisner 2012 a la Mejor Edición Norteamericana de Material Internacional.
Conocimos a Shigeru Mizuki en la tertulia gracias a NonNonBa, un manga muy diferente en su tono y temática al que ahora leemos.
Aunque mantiene el carácter autobiográfico, en esta ocasión el miedo lo provocan las personas y no los espíritus: la sinrazón no deja espacio para la bondad y un supuesto sentido del honor anula toda esperanza.
Como siempre, son interesantes las reseñas aparecidas en Little Nemo's Kat y La cárcel de papel.
Osamu Tezuka, Adolf (1983-1985)
"Esta es la historia de tres hombres llamados Adolf. Cada uno de ellos vivió una vida diferente a la de los otros dos. Pero los tres estaban ligados por el destino. Ahora que el último Adolf ha muerto, puedo contar su historia, para los que vengan después. Mi nombre es Sohei Toge. Y cuento esta historia como un superviviente".
Una de las obras de madurez del denominado "Padre del Manga" actual, por su influencia en todos los autores de la segunda mitad del siglo XX y en la cultura popular japonesa.
Teñida de la preocupación ética que está presente en casi todas sus obras, la trama de Adolf le permite criticar la violencia y el fanatismo de nuestro pasado reciente (exterminio nazi, matanzas de las fuerzas imperiales japonesas, enfrentamiento palestino-israelí). Como él mismo dijo, "lo que intenté expresar en mis obras se puede resumir en el siguiente mensaje: ¡amad a todo ser vivo!".
Jacques Duquennoy, Los fantasmas (serie)
¿Pasaremos mucho miedo con las aventuras de estos fantasmillas?
