martes, 2 de junio de 2015

La tertulia se mueve: Ixa ASAP! y Errege Izatekoa zen Gizona

José Luis Asensio, uno de los miembros más veteranos de la tertulia, ha publicado en 2015 la recopilación de relatos Ixa ASAP!, que incluye el primer premio en el XXIV Certamen literario de autores noveles en euskera del Ayuntamiento de Pamplona.
Tras el éxito de la campaña de micromecenazgo, el libro, que cuenta con ilustraciones de Iñigo Izal, está a la venta en las principales librerías de Pamplona. Además, se han realizado presentaciones en Karrikiri, la Biblioteca de Pamplona-Yamaguchi y la Feria del Libro de Pamplona.
La información actualizada sobre la obra y las actividades desarrolladas en torno a ella aparece en el blog oficial.






Angélica López ha ilustrado la edición en euskera del relato de Rudyard Kipling El hombre que quiso ser rey. Se puede encontrar desde mayo en las librerías bajo el título Errege Izatekoa zen Gizona del sello Denonartean.

The Walking Dead

Robert Kirkman, The Walking Dead (2003 - serie abierta)
LORI: –No va a ser lo mismo. Nunca volveremos a ser normales.
(The Walking Dead #6)
Lo confieso: no recuerdo haber visto completa una película con zombies, ni tan siquiera las ya clásicas de George A. Romero (son prejuicios, ya lo sé). Por eso, mientras la lectura del primer tomo de The Walking Dead me mantenía atrapado fascinado, no recordaba tanto la multitud de películas, novelas y videojuegos -serias o paródicas- que el mercado genera desde hace años (Guerra Mundial Z, Orgullo y Prejuicio y Zombis, Resident Evil) como una novela de los 50 y dos experimentos realizados en las décadas de los 60 y 70...
“Quiero explorar cómo la gente se enfrenta a situaciones extremas y cómo estos acontecimientos los cambian (…) Toda esta historia es un intento de mostrar la progresión natural de acontecimientos que creo que se producirían en estas situaciones. Es un trabajo basado en los personajes”.
Entrevista a Robert Kirkman en Dolmen nº 188 (junio 2011)
El señor de las moscas, la primera obra del Premio Nobel William Golding, comparte con The Walking Dead muchos elementos argumentales: la supervivencia, convertida en el único objetivo, determina la dinámica de la lucha por el poder y el reparto de roles, propicia que la rivalidad se convierta en violencia física e impulsa la formación de grupos que funcionan como comunidades casi cerradas, donde cualquier diferencia puede castigarse con extrema dureza.
La esperanza de un rescate convive en ambos relatos con un miedo permanente -a una criatura no tangible en la novela, a seres demasiado reales en el cómic-. Al mismo tiempo, presenciamos la evolución de los personajes, capaces de decir y hacer cosas que en las primeras páginas no parecían posibles; por ejemplo, en TWD es un niño el primero en asesinar a un hombre vivo.
Y es que Robert Kirkman construye un gran campo de experimentación donde podemos observar conductas normales en la vida cotidiana que, al derrumbarse nuestras estructuras sociales de control, se vuelven extremas y se magnifican para aparecer con mayor claridad .
Modificar las reglas habituales del juego es precisamente lo que hicieron algunos psicólogos sociales (Stanley Milgram, Philip Zimbardo) en la segunda mitad del siglo XX, interesados por explorar el poder del contexto para convertirnos en seres que dañan a otras personas más allá de los límites establecidos (y, de paso, mostrar nuestra capacidad para autojustificar cualquier conducta, como Rick comienza a hacer en la prisión).
The Walking Dead atrae y repugna, entretiene y aterroriza a partes iguales porque, además de mantener un ritmo perfecto, con cambios de escenario que trastocan su significado inicial -el bosque a las afueras de la ciudad no es un lugar donde descansar apaciblemente y, sin embargo, la cárcel se convierte en un refugio lleno de comodidades que da más libertad a los protagonistas- y una clara evolución de los personajes -¿cuál es vuestro preferido?-, nos obliga a preguntarnos permanentemente sobre que seríamos capaces  de hacer si se nos presiona demasiado.
Un artículo de Jot Down desarrolla algunas de estas ideas, aunque aplicadas a la serie de televisión.

Robert Kirkman (Estados Unidos, 1978) es el co-creador y guionista de cómics como el irreverente Battle Pope e Invincible, que comenzó a publicarse el mismo año que The Walking Dead y también continúa activa. Además de trabajar en sus propias series, ha colaborado con Marvel; es ganador de un Premio Harvey al mejor guionista y un premio Eisner a la mejor serie regular por TWD.
Tony Moore se encargó del dibujo durante los seis primeros números y las 24 portadas iniciales; fue sustituido por Charlie Adlar, que se mantiene hasta ahora. Aunque sus estilos son muy diferentes, el dibujo en blanco y negro sigue combinando a la perfección con el tono de la obra y los abundantes diálogos que caracterizan las obras de Kirkman.