lunes, 30 de enero de 2017

Viajes temporales

Jason, Yo maté a Hitler (2007)
Premio Eisner 2008 a la mejor obra extranjera
Selección oficial en el Festival de Angoulême 2007

Daniel Clowes, Paciencia (2016)
Selección oficial en el Festival de Angoulême 2017

Mamoru Hosoda, La chica que saltaba a través del tiempo (2006)
Mejor película de animación en el Festival de Sitges 2006
Premio a la mejor película de animación de la Academia de Cine Japonesa y en los Tokyo Anime Awards 2007


- (...) Perdona que aparezca de esta guisa, pero necesito tu ayuda. Vengo de matar a Adolf Hitler y tengo que hacer desaparecer el cadáver.
- ¿Adolf Hitler?
- Sí. Es una historia muy larga.
Yo maté a Hitler

En esta ocasión, es sencillo destacar los paralelismos entre los cómics del mes. A fin de cuentas, las coincidencias son múltiples:
  • Están protagonizados por dos hombres obligados a modificar su conducta habitual para actuar de forma similar a un detective: tras viajar años en un instante, experimentan el lento paso de los días mientras vigilan con paciencia.
  • En Yo maté a Hitler, un  asesino a sueldo se descubre más viejo y débil mientras espera junto a un portal, mientras que su reverso en Paciencia es un joven anodino que la madurez transforma en hombre de acción. La misma dirección, sentidos opuestos.
  • Las mujeres tienen un importante papel activo en las dos historias, que narran el reencuentro de parejas en las que sus miembros son y no son las mismas personas que se nos presentaban al principio. Juntas descubren un motivo para la esperanza ante un futuro ya, por fin, lineal.

Después de hacerme con la máquina y con lo que Bernie llamaba "el jugo", me senté y me aseguré de que lo tenía todo muy claro. Decidí que solo necesitaba una misión clara, un objetivo, y ese era asegurarme de que mi hijo iba a nacer. Y si eso sucedía, todo lo demás saldría bien.

Sin embargo, quizá lo más interesante sea señalar las diferencias en la construcción de los relatos. El noruego Jason opta, como siempre, por la sencillez y la concisión (con un estilo que debe mucho a sus referencias del cómic y el cine europeos),  como forma de presentar los hechos y solventar las paradojas temporales. Clowes, en cambio, explota las variaciones en el estilo, el juego con la simetría de las escenas (como el discurso televisivo de Adam, ese político de trayectoria inquietantemente similar a Donald Trump) y el universo alucinógeno de Steve Ditko.

La chica que saltaba... nos recuerda las veces en que hemos soñado con volver atrás y modificar los hechos según nuestros deseos. Makoto, Chiaki y Kousuke son los jóvenes protagonistas de un drama / comedia / película de ciencia ficción y romance adolescente.
Quizá le falta aclarar el desarrollo de algunos aspectos de la trama, como el significado de la pintura y el papel de la "tía bruja", tal como se la denomina en el original japonés.
Lástima que no podamos acceder en castellano a la novela breve original de Yasutaka Tsutsui, autor de Paprika, centrada en Kazuko -el anime muestra varias referencias al relato-.