sábado, 16 de febrero de 2019

Género negro

Jules Feiffer, Matar a mi madre (Kill My Mother. A Graphic Novel, 2014)
Rayco Pulido, Lamia (2016)
Premio Nacional del Cómic 2017

Declaración de intenciones
de J.Feiffer
Los cómics que hemos elegido para adentrarnos en el mundo del crimen son, en cierta medida, un ejemplo de las dos tradiciones del relato detectivesco. Matar a mi madre es en su primera parte un homenaje explícito al hard-boiled estadounidense; Lamia recuerda, por la forma en que se estructura el relato (crimen-investigación-solución) a las novelas de la Edad de Oro. La contraposición entre acción y razonamiento se refuerza con personajes que reflejan los arquetipos fundamentales del género en sus dos vertientes.
Sin embargo, Feiffer y Pulido ejecutan una inversión clave para dotar de originalidad a sus obras: la novela problema clásica tiene mucho de juego con el lector, con muertes tan asépticas que se convierten en un mero divertimento, mientras que la evolución hacia lo "negro" conllevó mayor realismo y descripción crítica de la realidad social.
Aquí, Lamia trastoca lo que se podía esperar por su tono clásico y es la obra que de forma más clara retrata la desigualdad de una época y es más explícita al mostrar los efectos de la violencia. Por su parte, Matar a mi madre se centra en las intrigas del Hollywood dorado con menos seriedad que, por ejemplo, El crepúsculo de los dioses (B. Wilder), una de sus referencias. Es decir, los dos cómics entremezclan el tono (divertimento vs. mirada crítica/denuncia) y la forma (estructura narrativa, localizaciones, personajes y lenguaje) de ambas tendencias.
Más allá de la pertenencia y homenaje a un género y del distinto tono dramático, las dos novelas gráficas comparten varios elementos: las referencias a los medios de comunicación, y en especial la radio, como herramientas de adoctrinamiento a través del espectáculo; los efectos de las guerras y la crisis económica; las relaciones maternofiliales y de pareja... Sobre todo, coinciden en otorgar un papel protagonista a mujeres que se enfrentan activamente a un contexto social empeñado en negarles capacidad de decisión.





"Se sacrifica el dibujo y la forma por la luz y el color, en otras palabras, se pasa de las amplias y precisas descripciones a una visión vertiginosa de la realidad, dada a fogonazos, a parpadeos, a pinceladas rápidas (...)"
Iván Martín Cerezo, Poética del relato policial (2006)



Aunque estas palabras se refieren originalmente a las diferencias de estilo entre la novela policiaca clásica y la producción de Hammett y Chandler, se podrían aplicar al dibujo de dos autores cuyo nacimiento está separado por casi cincuenta años. Pulido y Feiffer traducen una sólida base documental en imágenes muy diferentes: si el primero elige blanco y negro, líneas rectas, tramas y simetrías, el segundo opta por la paleta de grises, la plasticidad en los movimientos, la ruptura con la continuidad gráfica y composiciones de página que recuerdan inevitablemente a The Spirit (no en vano, fue ayudante de Will Eisner).


Otras obras



Rayco Pulido (1978) ha visto cómo aumentaba el interés por su obra previa tras recibir el Nacional del Cómic por Lamia.
En los dos últimos años se han lanzado nuevas ediciones de Final feliz (su primer cómic, publicado en 2004), Sordo (2008), Sín título (2008-2011) Nela (adaptación de Marianela, de Benito Pérez Galdós, 2013).





Jules Feiffer (1929) es una de las referencias del humor gráfico estadounidense (Premio Pulitzer 1986 por sus tiras políticas). También ha sido autor teatral, guionista de cine y animación (su cómic infantil Munro fue adaptado como corto de animación y recibió el Óscar en 1961) y novelista.
Matar a mi madre es el primer volumen de una trilogía completada con Cousin Joseph y The Ghost Script, aún inéditas en castellano.

sábado, 19 de enero de 2019

Escritores

 Óscar Pantoja y Felipe Camargo, Rulfo. Una vida gráfica (2014)
Carles Esquembre, Lorca. Un poeta en Nueva York (2016)

Cuando, hace menos de un año, dedicamos la tertulia a dos biografías de escritores, ya pudimos destacar la proliferación de cómics de este género que han aparecido en la última década. Quizá sea el resultado de una mezcla de factores:

  • Se acepta el medio como una forma de expresión madura, capaz de contener discursos elaborados, aportar reflexiones teóricas y establecer diálogos fructíferos entre diferentes artes.
  • Se incorporan al mundo del cómic autores que proceden de otros ámbitos, como el cine y la literatura.
  • El mercado ha encontrado un nuevo público al que acercarse: los consumidores de "alta literatura" que, atraídos por la normalización de las viñetas, demandan productos con una clara legitimación cultural.

En esta ocasión, hemos seleccionado dos cómics que coinciden en su enfoque y el respetuoso uso de la documentación. Ambos se interesan por autores que convirtieron su producción artística en un reflejo de la experiencia vital, plasmando su angustia en alucinaciones y fantasmas que abrieron nuevas vías de expresión literaria.
Pantoja y Esquembre optan por replicar la estructura de las obras centrales de esos artistas, incluyendo citas y paráfrasis de los textos originales y aprovechando la potencia de las imágenes que caracterizan El llano en llamas y Poeta en Nueva York.


"Lo que busco cuando escribo una biografía en cómic de un escritor es descubrir la forma en la que él creó la obra, la relación de esa obra con su vida, el estilo particular que esa obra tiene y que es producto intrínseco con la propia vida del escritor."
(Ó. Pantoja en El Cultural)
Rulfo. Una vida gráfica defiende la idea de que el sufrimiento en la infancia, la historia y el entorno familiar determinaron el proceso de creación artística y la actitud ante las críticas negativas de uno de los principales escritores latinoamericanos del siglo XX.
La biografía de Juan Rulfo refleja la complejidad narrativa de Pedro Páramo -elipsis, alteración del orden cronológico, mezcla de puntos de vista, monólogo interior del narrador omnisciente, convivencia de líneas narrativas lineales y fragmentarias-. Tiene sentido que la elija como referencia argumental y estética, ya que ahí explora relaciones familiares marcadas por el recuerdo y la culpa en un mundo inseguro y violento. Otra cosa -y eso debe decidirlo el lector- es que sus autores hayan sabido montar el relato con la misma maestría que el original.
Como en el resto de cómics que abordan la biografía de figuras de la literatura, la crítica es unánimemente positiva. Sirve de ejemplo este elogio a su apartado gráfico, con aguadas en blanco y negro:
"Manejando el lápiz y la escala de grises, sus viñetas, opresivas y oníricas, transmiten al lector una imagen honda del mundo real, literario y visual de Juan Rulfo (...) Camargo deja que sea la faceta de fotógrafo del autor mexicano (desarrollada cuando, por motivos laborales, recorría los pueblos y paisajes de México) la que impregne sus viñetas con su desolado blanco y negro." (Fantasymundo)


"Mi Lorca es una mezcla entre las ideas que él expresa en las cartas y mis propias obsesiones, dudas, miedos… Porque esto confluye con el Lorca de aquella época, que estaba deprimido, confundido, y que libraba una lucha interna."
(C. Esquembre, Poética 2.0)
Lorca. Un poeta en Nueva York es un recorrido por esta ciudad que asombró al autor durante su estancia y un ensayo sobre cómo plasmó sus vivencias de lo que para él era tan extraño en un poemario vanguardista. La combinación imposible de elementos dispares nos permite, tras la lectura de esta obra clave de la poesía contemporánea, percibir la realidad de formas diferentes, con una mirada nueva surgida de la extrañeza.
Esquembre defiende que los poemas de Federico García Lorca están basados en las ensoñaciones provocadas por sus preocupaciones, los recuerdos y los nuevos escenarios que descubrió.

Esos versos, cargados de metáforas y sinestesias, son convertidos en dibujos que incluyen referencias a, entre otros, El rey de Harlem, Paisaje de la multitud que vomita, Navidad en el Hudson, La aurora de Nueva York o Pequeño vals vienés. También se agradecen los guiños continuos a la costumbre de Lorca de inventar palabras.

¿Qué opináis del vectorizado de los dibujos originales que utiliza el autor y que le permite reutilizar algunas imágenes?¿Creéis que resulta demasiado frío y artificial, en contraste con lo que nos quiere narrar?


miércoles, 9 de enero de 2019

NOVEDADES OCTUBRE DICIEMBRE 2018



Un ruido extraño y hermoso, de Zep. Planeta, 2018. 88 p. Zep, el creador del célebre personaje Titeuf, reflexiona sobre el paso de una vida monacal a una de urbana y los dilemas morales que este cambio puede acarrear. “Aquel día, la muerte me dio tanto miedo que quise creer en un Dios más fuerte que ella. Y terminé escogiendo una vida parecida a la muerte. Para acostumbrarme.”

Hace 25 años, William eligió la soledad y el silencio ingresando en la orden cartujana. Cuando una herencia lo obliga a abandonar el monasterio para ir a París, descubrirá un mundo completamente nuevo, cuestionándose certezas forjadas hace tiempo y, sobre todo, reencontrándose con su antigua vida, ahora tan lejos…

Su encuentro con Méry, una joven decidida a aprovechar el poco tiempo que le queda a causa de una enfermedad incurable, lo confrontará con nuevas preguntas y complicará sus elecciones. (Reseña de la editorial)




Paper Girls 3, de Brian K.  Vaughan y Clif Chiang. Planeta, 2018. Las chicas tendrán un encuentro cercano con un visitante inesperado.

De Brian K. Vaughan (Saga, Y, We Stand on Guard). Una mezcla de la nostalgia ochentera de película “Stand by me” con la intriga de “La Guerra de los Mundos” en esta aventura misteriosa.

Serie revelación de 2016, ganadora de Premios Eisner y Harvey. (Reseña de la editorial)



Lo que diga Shakespeare!!!: navarrendo por la literatura universal, de César Oroz. Ulzama Digital, 2018. 52 p. En el  último libro de Cesar Oroz, “Lo que diga Shakespeare!!!”, el lector podrá descubrir a través de  historias en formato cómic, y en un tono humorístico alejado de toda rigidez enciclopédica, las siguientes referencias:
Codex Calixtinux de Aymeric Picaud: Su Guía del Peregrino es considerada la primera guía de viajes de la historia. Desde Francia a Compostela, cruzando entre otros, el reino de Navarra.
La Divina Comedia de Dante Aligiberi: Del pensamiento medieval al renacentista a través de un recorrido que cruza el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. En el infierno, tenia que haber un navarro…
Trabajos de amor perdidos de William Shakespeare: El rey de Navarra y tres de sus caballeros hacen el juramento de retirarse a su reino para dedicarse al estudio y alcanzar la sabiduría…
Robinson Crusoe de Daniel Defoe: Tras permanecer durante años en una isla de los mares del Sur, el naufrago vuelve a Inglaterra y cruza los Pirineos por Navarra… (Reseña de la editorial)




Tyler Cross 3. Miami, de Fabien Nury y Brüno. Dibbuks, 2018. 91 p. Tras su ajetreado paso por la penitenciaría de Angola, Tyler ha quedado exhausto, pero es un hombre libre. Su siguiente paso es centrarse en recuperar el dinero que le confió a su abogado, y que ha invertido en un turbio proyecto inmobiliario. Tyler hará lo que sea necesario para recuperar lo que es suyo, lo que sea. (Reseña de la editorial)



Motor girl, de Terry Moore. Norma, 2018. Samantha tiene una vida de lo más peculiar. Trabaja en un desguace en medio del desierto, su mejor amigo es un gorila que habla y recientemente ha recibido la visita de hombrecillos verdes del espacio. Pero su vida de fantasía chocará con la realidad y su doloroso pasado cuando un poderoso personaje quiera hacerse con el desguace.
Terry Moore (Strangers in paradise, Echo, Rachel Rising) regresa con una fascinante historia sobre superación, fantasía y estrés postraumático. (Reseña de la editorial)




Top 10 the forty-niners, de Alan Moore. ECC, 2017. ¡Regresamos al universo de Top 10! Alan Moore, Gene Ha y Zander Cannon amplían las fronteras de su original obra a través de diferentes historias que desvelan más detalles sobre el pasado de personajes tan relevantes como Smax. El exitoso equipo creativo nos traslada además hasta 1949, para narrar los acontecimientos que provocaron la fundación de Neópolis tras la Segunda Guerra Mundial. (Reseña de la editorial)




Canción de Navidad: una historia de fantasmas, de Carlos Giménez. Reservoir Books, 2018. 111 p. El anuncio de cada nueva obra de Carlos Giménez supone una fecha en rojo marcada en el calendario de los amantes del buen cómic. En este caso es una fecha doblemente señalada ya que Canción de Navidad. Una historia de fantasmas recupera los personajes de Crisálida, una de las mejores obras de su larga trayectoria, y los combina con el cuento de Dickens. Pese a compartir personajes no es necesario haber leído Crisálida para disfrutar de esta obra. Han pasado 7 años desde el final de Crisálida, y el señor Pablo sigue sin recuperarse de la muerte de su amigo Raúl, su vida se ha quedado en stand-by sin querer salir de su casa. Al acercarse la Navidad su seres queridos intentan animarle para que cene con su familia pero él rechaza la oferta. Cuando el fantasma de Raúl se le aparece y le dice que al igual que en el cuento de Dickens le visitarán tres fantasmas que le mostraran su pasado, su presente y su futuro… (Reseña de Zona Negativa)




Los doce nacimientos de Miguel Mármol, de Daniel Fano. Astiberri, 2018. 208 p. El donostiarra Dani Fano recrea la vida de Miguel Mármol, un activista obrero incombustible nacido en El Salvador en 1905. Hijo menor de una familia pobre de Ilopango, endureció el estómago a base de comer sopa de tortillas de maíz siendo apenas un niño de pecho. De joven aprendió el oficio de zapatero a la vez que comenzaba a organizar sindicatos y federaciones obreras. En 1930 funda, junto con otros compañeros, el Partido Comunista Salvadoreño, y ese mismo año viaja a la URSS a conocer de cerca la revolución soviética.
Tras su regreso participa activamente en el alzamiento indígena y obrero de 1932 contra el Gobierno totalitario del general Martínez, codo con codo con Farabundo Martí, Feliciano Ama, Chico Sánchez y tantos otros. Como ellos, fue fusilado y rematado a machetazos, pero aun así consigue salvar la vida. Perseguido, detenido, torturado y amenazado durante el resto de su vida, tanto en El Salvador como en Guatemala, no deja de plantar cara a la injusticia social. Once veces fue a visitarle la muerte y once veces se escapó. La vida de Miguel Mármol es parte de la historia de El Salvador del siglo XX. (Reseña de la editorial)




Verax: la verdadera historia de la vigilancia masiva y la guerra de los drones,  de Pratap Chatterjee y Khalil. Salamandra, 2018. 237 p. Mientras informaba sobre las numerosas víctimas civiles de los ataques con drones en Pakistán y Yemen, el periodista Pratap Chatterjee empezó a sospechar de la posible relación entre estas muertes indeseadas y la imprecisión del sistema de vigilancia electrónica utilizado por Estados Unidos para localizar los objetivos. Así pues, junto con el dibujante Khalil, se propuso investigar esa conexión e indagar en los entresijos tanto de las corporaciones que venden los programas informáticos de espionaje como de las agencias militares y de inteligencia que los compran.
El resultado de su exhaustiva investigación es esta historia vibrante y reveladora que desentraña un tema muy complejo y lo pone al alcance de todos. En definitiva, se trata de un gran reportaje gráfico que nos invita a reflexionar sobre la amenaza que estos potentes sistemas podrían suponer si cayeran en manos de algún grupo independiente y corrupto o de un líder irracional y compulsivo. (Reseña de la editorial)


Panteras negras, de Bruno Cenou. Desfiladero, 2018. 129 p. Adaptación, en formato de novela gráfica, del relato biográfico de los tres de Angola, tres militantes de los Panteras Negras (Black Panthers), encarcelados durante décadas en régimen de aislamiento. Testimonio de las condiciones de las penitenciarías y del sistema judicial de los Estados Unidos, arranca a principios de los años 70, en plena reivindicación de los derechos civiles por la comunidad afroamericana y llega hasta nuestros días, con la participación de varias organizaciones, entre ellas Amnistía Internacional, volcadas en la liberación de los tres reclusos. (Reseña de la editorial)




Superman especial Action Comics nº 1000. ECC, 2018. 120 p. Action Comics núm. 1 deslumbró al mundo en 1938 con un personaje que definiría el futuro del cómic: Superman, el Último Hijo de Krypton. Este año, el mismo que nos hizo creer que un hombre es capaz de volar cumple 80 años, y la publicación que lo vio nacer llega a su número 1.000 en Estados Unidos, todo un acontecimiento que ECC Ediciones celebra con un especial que rinde homenaje al primer superhéroe del mundo y a su rica mitología, con la aparición de muchos de sus amigos y de enemigos imprescindibles como Lex Luthor. Celebra este hito de la historieta con autores como José Luis García López, Scott Snyder, Tom King, John Cassaday, Geoff Johns, Olivier Coipel, Francis Manapul y Paul Dini entre muchos más genios del medio. ¡Con introducción del director español J.A. Bayona (Jurassic World: El reino caído)! (Reseña de la editorial)




Action Comics 80 años de Superman. ECC, 2018. 110 p. ¡Conmemora los 80 años del cómic más importante de Estados Unidos: Action Comics núm. 1! ¡El debut de Superman!

Este tomo incluye:

Relatos clásicos tales como las primeras apariciones de personajes y conceptos como Superman, Supergirl, Brainiac, Blanco Humano, Zatara, la Fortaleza de la Soledad o El Vigilante.
Un relato inédito de Superman de 1945 realizado por el Siegel & Shuster Studio.
Artículos de escritores premiados como Jules Feiffer, Tom Dehaven, David Hajdu, Larry Tye, Gene Luen Yang, Marv Wolfman y Paul Levitz.
Un prólogo especial de Laura Siegel Larson, hija de Jerry Siegel, cocreador de Superman.
...¡Y también una aparición estelar de John F. Kennedy! (Reseña de la editorial)
 
 
Cuadernos japoneses 2. El vagabundo del manga, de Igort. Salamandra, 2018. 179 p. A lo largo de los años había vuelto en varias ocasiones a Japón, un lugar que ya se me antojaba mi casa. Y, sin embargo, aquélla fue la primera vez que me abandoné a un viaje sin objetivos. No había citas ni reuniones, viajaba por el placer de perderme. Y empecé a entender que tal vez perderse en lugares desconocidos permitía acceder a las estancias secretas de un yo más profundo. Me preparé para acoger lo que el viaje me deparase, como Miyamoto Musashi se preparaba para sus duelos. Con la precisión que deja una puerta abierta al azar, para dar la bienvenida a lo inimaginable. El libro de los cinco anillos me acompañaría. (Reseña de la editorial)


MANGA

Obscenidad, de Rokudenashiko. Astiberri, 2018. 180 p. En 2014 la artista Rokudenashiko fue arrestada en su casa por haber infringido la ley japonesa relativa a la obscenidad: había puesto en marcha una campaña de crowdfunding para realizar una impresión 3D de su vulva destinada a fabricar un kayak con la forma de su propio sexo, y vio que de repente se enfrentaba a dos años de cárcel y 20.000 dólares de multa. En vez de disculparse y retirar su obra, como esperaban que hiciera, decide luchar por su libertad de expresión, demostrar que se trata de un caso de censura y de represión sexual, y publica un manga sobre su encarcelación en el que reflexiona sobre la contradictoria percepción del sexo femenino en la sociedad japonesa.
En efecto, en Japón la representación de los genitales es ilegal, son difuminados, pixelados o borrados en las películas pornográficas, pero en paralelo existe una celebración anual del pene, el Festival del Falo de Acero de Kawasaki, que venera el órgano sexual masculino y lo expone ese día de manera omnipresente a través de ilustraciones, decoraciones, dulces o esculturas. “Soy probablemente la primera mujer a la que arrestan en Japón por haber usado su propio sexo como forma de expresión”, afirma Rokudenashiko, cuyo objetivo es romper el tabú de la representación del sexo femenino en la sociedad japonesa, desmitificarla, normalizarla y, según sus palabras, “derribar la visión masculina del sexo femenino del cual sólo se habla a través del prisma de la obscenidad”.
En su manga Obscenidad, la autora hace alarde de mucho humor, al plasmar una situación rocambolesca y totalmente inesperada para ella, donde se ve de repente esposada y convertida de un día para otro en una delincuente; pero se trata sobre todo de una obra militante y feminista en la que su relato viene acompañado de interludios con explicaciones jurídicas y culturales sobre las draconianas leyes japonesas relativas a la obscenidad, el funcionamiento judicial o el sistema penitenciario nipón. Vice Media y Broadly Production realizaron un reportaje sobre la autora que puede verse en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=7ZYDGN4TPZU (Reseña de la editorial)




Uzumaki espiral, de Junji Ito. Planeta, 2017. 610 p. Kurouzu, un pequeño pueblo rodeado por la niebla en la costa de Japón, está maldito. Según Shûichi Saitô, el novio de la joven Kirie Goshima, su hogar está encantado, no por una persona, sino por un patrón: uzumaki, la espiral, el secreto hipnótico que da forma al mundo.

Una obra hipnótica y mortal de Junji Ito, autor referencial en el manga seinen (adulto) de terror. (Reseña de la editorial)



Tekkon Kinkreet: all in one, de Taiyô Matsumoto. ECC, 2017. 611 p. Tekkon Kinkreet: All in One narra la historia de dos niños huérfanos, Negro y Blanco, y de su lucha por sobrevivir en Ciudad Tesoro, una jungla de asfalto cuyo dominio se rifan los delincuentes de poca monta, la yakuza y la policía. Negro, el mayor, es un chico de recursos cuya razón de vivir es proteger a Blanco, un niño inocente e imaginativo que inventa canciones y cuya mayor alegría es haber aprendido a contar hasta 10.

Taiyô Matsumoto nos ofrece una historia dura y violenta, la tiñe de poesía y la llena de personajes inolvidables, creando una fábula moderna tan emotiva como turbadora. (Reseña de la editorial)
 




Holiday function, de Keigo Shinzo. ECC, 2018. 188 p. En los siete relatos recopilados en este tomo, el autor de Tokyo Alien Brothers narra fragmentos de la vida diaria que sacan a la luz los deseos ocultos, a veces confusos, de sus protagonistas. Dos amigos jugando al tenis, un gato y su dueño, una niña y un pescador retirado, una pareja sorprendida por un suceso increíble...

Inspirado por autores de la talla Taiyô Matsumoto (Sunny) o Inio Asano (Buenas noches, Punpun), Keigo Shinzo es uno de los máximos exponentes de una generación de autores que está revolucionando desde hace unos años el mercado del manga japonés. Nacido en 1987, en la prefectura de Ishikawa, Shinzo posee una sensibilidad artística que conecta con lectores de todo el globo, mezclando la cotidianidad de su país de origen con géneros populares. En su bibliografía destacan historias autoconclusivas como Bokura No Funkasa o Nankin, pero también obras de larga duración, como Midori No Hoshi y Tokyo Alien Brothers.(Reseña de la editorial)




Utopías, de Shun Umezawa. ECC, 2017. 222 p. Allí, en un lugar en ninguna parte. Una seductora experiencia adimensional, en el fino resquicio entre la realidad y la ficción. Relatos curiosos y fantásticos de ciencia ficción que sacan a relucir el aclamado talento del autor de Bajo un cielo como unos pantis. ¡Un recopilatorio de breves historias singulares nunca antes vistas!

Nacido el 1978 en la ciudad de Kashiwa prefectura de Chiba. En abril del 2005 publicó la serie Môsô makki shôjo (cinco partes en total) en Young Sunday y en diciembre del mismo año empezó a publicar Utopías. Con el presente volumen debuta en la publicación de un libro. Ha recibido una gran acogida y se le considera unos de los grandes talentos del mundo del manga. (Reseña de la editorial)




Mi experiencia lesbiana con la soledad, de Kabi Nagata. Fandogamia, 2018. 142 p. Kabi Nagata narra la historia real de su vida en un cómic cuyos orígenes estuvieron en la plataforma digital japonesa Pixiv y con el que llego a millones de lectores. En su historia nos cuenta como, tras abandonar los estudios universitarios, cayó en una depresión que la llevó a buscar en lugares que no le correspondían su sitio en el mundo, y de la que solamente pudo comenzar a salir cuando abrió las puertas a su propia sexualidad. Lo que hizo fue contratar los servicios de una escort lesbiana y en torno a ello, antecedentes y precedentes, trata esta historia que ya es un éxito internacional de ventas. (Reseña de la editorial)





lunes, 24 de diciembre de 2018

Angoulême 2019

Wilfrid Lupano y Grégory Panaccione, Un océano de amor (Un océan d'amour, 2014)
Selección oficial en el Festival de Angoulême 2015. Prix de la BD Fnac 2015 (antiguo Premio del público en Angoulême)
Isabel Greenberg, Las cien noches de Hero (The One Hundred Nights of Hero, 2016)
Selección oficial en el Festival de Angoulême 2018.

Lupano y Greenberg son dos artistas muy presentes en las últimas ediciones del Festival International de la Bande Dessinée d'Angoulême.
El guionista francés recibió en 2014 el reconocimiento al mejor cómic policíaco (Fauve Polar SNCF) gracias a Ma révérence y en 2015 el Premio del Público-Cultura por la serie Les vieux Fourneaux. Ha asistido a sesiones de firmas en 2016 y 2018; también está programada su presencia en 2019.
Además de participar en la edición del año pasado con la obra que hemos leído este mes, la artista londinense fue invitada en 2015 con su primera novela gráfica, La enciclopedia de la Tierra Temprana.

He elegido contar la historia de un amor que perdura. La rutina lo hace pasar desapercibido, pero eso no impide que haya lazos muy fuertes entre dos individuos que no prevén vivir el uno sin el otro.
Un océano de amor mezcla (como adelanta su título) fábula ecologista y relato romántico en un relato que se disfruta con una sonrisa permanente. El humor, las situaciones disparatadas, la expresividad de los personajes -en especial, la gaviota que homenajea al personaje de Tomás el Gafe-, un retrato algo anacrónico de la vida en la Bretaña rural y el tono artístico que siempre ha tenido la comedia francesa (Jacques Tati, Pierre Richard) permiten hablar sobre la contaminación de los océanos, los efectos negativos de la pesca masiva e industrializada, la piratería contemporánea, el turismo de consumo estandarizado, las modas impuestas por los medios de comunicación (oh, sí, hasta el ganchillo puede ser de lo más cool gracias a la fiebre vintage) e, incluso, el régimen cubano.
Mi idea era utilizar un universo cercano -en este caso un pequeño pueblo bretón- y personajes muy comunes para crear algo maravilloso y épico, pero también una cierta forma de poesía burlesca.
Merece una mención especial el trabajo de Panaccione, dibujante especializado en historias mudas. Su dominio de la gestualidad de los personajes (el slapstick trasladado al cómic), la composición de las escenas y el uso del color para transmitir diferentes estados de ánimo cobinan a la perfección con la mirada irónica del guionista sobre todas las conductas sociales, y nos demuestran la capacidad de las imágenes para invitarnos a la reflexión.
No es un libro ecologista, porque estoy convencido, con o sin razón, de que hacer libros demasiado militantes sólo afecta a los conversos.
Si te interesan los cómics sin palabras, puedes continuar con la selección que propone Aburrimiento vital; algunos de ellos ya los conocemos gracias a la tertulia.


La gente lleva toda la vida contando cosas, engatusando. Los seres humanos saben contar historias por naturaleza, Hero.
Así describe Las cien noches de Hero la web oficial del Festival de Angoulême: "Después de revisitar los mitos universales en La enciclopedia de la Tierra Temprana, la británica Isabel Greenberg vuelve a Las mil y una noches con su talento como narradora gráfica, buscando lo simbólico para contar mejor lo mitológico. Una epopeya romántica por capítulos, que libra un combate heroico y humanista contra la misoginia."
El discurso de la autora, además de dar protagonismo a los personajes femeninos desde una mirada de género, nos recuerda que la naturaleza humana es compleja y variada, tanto en emociones como en actos. Siendo seres narrativos, necesitados de metáforas para aprehender la realidad y/o sobrevivir, los cuentos tienen potencial para ayudarnos a crecer, abrir posibilidades, comunicarnos y conectar, incluso cambiar el mundo... Pero también pueden ser armas para engañarnos, hacernos olvidar que solo son fruto de la imaginación y no verdades reveladas, convertirnos en seres subyugados a un poder injusto:
Así era como describían ese momento la mayor parte de los libros, así que debía ser cierto.
La narración enmarcada -un recurso clásico que introduce historias dentro de historias- también permite a Greenberg acercarse, sin perder el humor, a lo metaficcional y a la dinámica de los cuentos populares de la narración oral ("He dibujado algo parecido a las antiguas baladas del folk inglés", entrevista en Ángulo crítico):
Me parece que en esta trama hay algún tipo de paralelismo que pinta bastante bien. ¿No sería lo suyo que yo resolviera el misterio y que los doce jóvenes granjeros valerosos se casaran con las doce hermosas princesas?
Dado el interés que muestra la autora en explorar el carácter de las relaciones humanas centrándose en las protagonizadas por mujeres, no es extraño que su próxima obra, Glass Town, explore la infancia y el imaginario de las hermanas Brontë.


domingo, 18 de noviembre de 2018

Monstruos

Raquel Lagartos y Julio César Iglesias, Mary Shelley: La muerte del monstruo (2016)
Emil Ferris, Lo que más me gusta son los monstruos (My favorite thing is monters, vol. I, 2017)
Premios Ignatz 2017: mejor novela gráfica y mejor artista. 
Premios Eisner 2018: mejor álbum gráfico (primera obra de una debutante que lo consigue), mejor autor completo y mejor colorista.

El diccionario dice que "monstruo" viene de la palabra latina "monstrum", que significa "mostrar".
Coincidiendo con el ducentésimo aniversario de la publicación de Frankenstein o el moderno Prometeo, Mariví propuso dedicar una tertulia a esta obra, que enlaza la tradición de la novela gótica con el origen de la ciencia ficción.
Hemos tenido la oportunidad de leer dos cómics que se complementan y comparten algún personaje -Frankie / el monstruo de Frankenstein; Emil Ferris habla en una entrevista de su pasión por este ser-, parte de sus objetivos -ambos reflejan, al ahondar en la vida emocional de las mujeres protagonistas, las disfunciones de sus respectivas sociedades- y circunstancias creativas -se trata de las primeras novelas gráficas de sus autoras, que ya tenían una carrera como ilustradoras-.

La muerte no es el final. El final es el olvido.
Mary Shelley: La muerte del monstruo es una completa biografia que combina la información histórica con la especulación y la crítica literaria. Su discurso sobre las relaciones entre creación artística y experiencia vital amplía el alcance de la obra más allá de una descripción cronológica de la vida de la artista.
Lagartos e Iglesias hablan sobre los protagonistas de la escena romántica inglesa (con un homenaje explícito a Remando al viento), pero sobre todo de la presión social sobre las mujeres y cómo se desvirtuó el relato original, convirtiéndolo en un producto de digestión fácil para el público consumidor.


Además, el juego con lo onírico y la relación especular entre realidad e imaginación, ya presentes en el clima de la novela, se muestran en la construcción de las escenas y en los recursos gráficos. Todo ello refuerza la tesis de que el monstruo de Frankenstein parte de -y, en cierta medida, anticipa- el sufrimiento de Mary Shelley; lejos de la imagen popular de un ser malvado, se convierte en su apoyo y consuelo.
"Cuando el mundo castigó tu independencia, cuando castigó a la mujer de talento, yo estaba contigo. Yo me quedé con tu dolor, Mary Godwin. Nací sin amor y me refugié en el fondo de tu mente. Me he quedado con tus lágrimas para que tú pudieras seguir viviendo."

Tan compleja y multidimensional como su compañera en esta tertulia, Lo que más me gusta son los monstruos fue, por lo que cuenta y por cómo lo hace, la gran revelación de 2017.
Es un canto de amor al arte y a las expresiones de la cultura popular y la contracultura, que actualiza la influencia del naturalismo de Goya, los expresionistas alemanes Max BeckmannOtto Dix y George Grosz, las películas de terror de Universal Studios, el arquetipo del detective privado de la novela negra clásica, los tebeos de EC Comics y el underground de Robert Crumb. También incluye guiños metanarrativos, como la cripta de los McGuffin que da acceso a un supuesto mundo subterráneo. Nadie puede dejar de maravillarse ante la riqueza que Emil Ferris ha sabido sacar de sus bolígrafos de colores y de la completa ruptura de las estructuras de la página.
Un monstruo bueno a veces asusta porque tiene un aspecto peculiar y colmillos... algo que no puede controlar... En cambio los monstruos malos quieren tener el control... que todo el mundo esté asustado para que ellos puedan llevar la batuta...
Narrativamente, admira su capacidad para reflejar y generar emociones creíbles en todos sus personajes, que aparecen definidos con igual claridad y precisión, da igual el espacio que ocupen en la obra. 
Al establecer un paralelismo entre el Berlín de entreguerras y los barrios deprimidos del Chicago de finales de los sesenta, dos espacios físicos y temporales muy distintos pero unidos por la guerra como telón de fondo, Ferris señala cómo las dinámicas de desigualdad social son siempre las mismas. Para las clases que ostentan el poder económico y político, los monstruos son los más vulnerables o aquellos a quienes consideran diferentes; para los excluidos del sistema, las auténticos aberraciones son los ricos.
En ese contexto, no es extraño que Karen Reyes se refugie en sus fantasías: la que está unida a una madre protectora y la que se relaciona con el poder, la libertad, el respeto y la vida mejor que conllevaría ser un monstruo.
The Comic Journal hizo una entrevista imprescindible a la autora. Tras conseguir el dinero necesario a través de un crowfunding, el volumen dos apareció hace un año en Estados Unidos.