domingo, 30 de noviembre de 2014

Kane

Paul Grist, Kane (1993-2001)
Premio Eagle 2000 a la mejor serie británica independiente.

Los seis arcos argumentales de Kane publicados hasta ahora -en una entrevista, el autor aseguraba que el #32 aparecería a finales de 2013, pero...- constituyen un muestrario de las posibilidades del cómic y de las variantes que las imágenes permiten a la hora de narrar una historia -por ejemplo, el capítulo sin palabras que recuerda a los primeros cortos del cine de humor, el episodio narrado desde el coche patrulla o la historia del empleado de banca-.
"Hay cosas que los cómics pueden hacer con brillantez y la gente tiende a no hacerlas porque... tiene que ver con la idea de hacer cómics serios. Una vez que los autores llegan a cierta edad, chocan con la idea de que los cómics están asociados a la infancia. Al mismo tiempo, intentan convencer a los lectores de que pueden ser serios, por lo que no desean nada que recuerde lo que encontraban en los cómics cuando eran niños, que son los elementos más visuales".
Además, Grist explota con inteligencia la estructura seriada, que le permite combinar relatos breves independientes con el desarrollo continuo de la trama y sus personajes, muchos de ellos secundarios recurrentes. Y lo consigue haciendo girar todo alrededor de un mismo suceso: la muerte de uno de los actores principales -que sigue influyendo, más de seis meses después, en los aún vivos- sucede antes del inicio de la obra y es el centro de una revisión constante.
Los continuos saltos entre el pasado y el presente, con escenas unidas por el mismo espacio o situaciones y diálogos similares, aportan información necesaria -matices de personalidad, relaciones y motivaciones previas- para entender los hechos, alimentan la curiosidad del lector y le obligan a seguir pasando las páginas.
"Mi principal preocupación es la historia. No se trata de escribir o dibujar, lo importante es la narración. En lo que te debes fijar es en lo que necesitas para contar la historia: personajes, diálogos y suficiente información de fondo como para que los lectores sepan dónde están los personajes y lo que está pasando".
Kane es también una prueba de que los tópicos y las referencias explícitas a otras obras se pueden utilizar de forma inteligente, añadiendo humor y alejándose de otras copias-pastiches hechas sin talento.
Así, los nombres bíblicos -la ciudad de Nuevo Edén, el protagonista llamado Caín, el Hospital Herodes- aplicados a una villa corrupta recuerdan a algunos relatos de Hammett o de otros clásicos del relato negro. El homenaje a Frank Miller -el falso Ciego es su Daredevil y el Marv de Sin City aparece aquí de forma cómica- y otros personajes del mainstream superheroico -Diario de Guerra, protagonizado por The Punisher, inspira al histriónico cazador de ratas; el Batman de la Edad Dorada se refleja en Megaman; Oscar Darke, con su dualidad moral, recuerda a Kingpin, creado para el universo Marvel en 1967-, al igual que la vida diaria en la comisaría, mostrada en tantas series y películas -Hill Street Blues es la  base más clara-, son alusiones a buenos productos de la cultura de masas.

Paul Grist (Sheffield, 1960) es uno de los más representativos creadores del cómic británico. Al igual que otros muchos (Mike Carey, David Lloyd, Alan Moore, Bryan Talbot) ha combinado el trabajo independiente con la producción para las grandes editoriales del mercado. Sin embargo, es quizá el que más apostó durante gran parte de su carrera por la libertad creativa, generando su propia editorial (Dancing Elephant Press) hasta que comenzó a colaborar con Image Comics.
Se caracteriza por su desigual ritmo de publicación y por semiabandonar sus series (Kane, Jack Staff) para iniciar otros proyectos (Mudman). Esa costumbre de dejar líneas argumentales abiertas genera gran desasosiego en sus lectores.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Cazador de sonrisas

Agustín Ferrer, Cazador de sonrisas (2014)

La tertulia sobre cómic e ilustración de la Biblioteca Pública de Pamplona-Yamaguchi tiene la suerte de contar con Agustín Ferrer en la próxima sesión, en la que hablaremos sobre su obra más reciente, Cazador de sonrisas.
Hay, al menos, cinco buenas razones para animarse a leerlo y disfrutar (mucho) con él:

1. La obra conecta hábilmente con elementos de nuestro imaginario cultural. No hay mejor representación del lado más amable del American way of life que una soleada ciudad de la costa oeste norteamericana en los años 60; gracias al cine, nos resultan familiares el instituto, las barbacoas en el jardín, los coches, el cine de verano, la base militar, el paseo marítimo o los vestidos y peinados de las mujeres... aunque, por supuesto, no estuviésemos ahí hace más de medio siglo.
Por otra parte, cuando el dentista introduce con despreocupación extraños y ruidosos objetos en nuestra boca y no parece demasiado atento al dolor que tememos sufrir, ¿quién no ha pensado que ese tipo se pone mascarilla para que no veamos cómo sonríe?

2. La estructura del cómic, con un hábil manejo de los saltos temporales y de la duración de las escenas, consigue el ritmo de los thrillers clásicos que, mientras presentan un hecho criminal, van incrementando la tensión para captar el interés y emocionar al espectador/lector.
Ferrer utiliza con eficacia el tono de los fondos de las páginas (las calles o gutters entre las viñetas) para marcar las transiciones de la historia. También es destacable el esfuerzo de ambientación política, de vestuario y localizaciones (con sorpresa incluida), que nos ayuda a sumergirnos en el relato.

3. Se trata de una historia negra capaz de despertar la sonrisa gracias al humor irónico e inteligente de los personajes. A pesar de esa oscuridad, las acuarelas y los diálogos están llenos de colores, luz y belleza, de páginas y detalles en los que detener la vista. Diversión de calidad.

4. El personaje principal presenta muchos matices y aparentes contradicciones (¿y quién no las tiene?) en los distintos papeles que desempeña: un amante esposo aficionado a, ejem, la fotografía y las cuerdas; un ciudadano incapaz de sentir empatía y que al mismo tiempo parece preocuparse por quienes le rodean; un dentista atento con los pacientes que sobrepasa de vez en cuando los límites. Todos esos cambios se reflejan en su mirada y su boca, que a veces muestra una sonrisa amable y otras se tensa, enseñando amenazante los dientes.

5. La ilusión y cuidado que la gente de Grafito Editorial y el autor han puesto en esta obra merece que le prestemos atención y que colaboremos para apoyar el crecimiento de sus proyectos.
Tanto el cómic, publicado en octubre de 2014, como su editorial están teniendo una alta repercusión en los medios generalistas (El PaísEl Mundo, Diario de Noticias), además de recibir críticas muy positivas (Jot Down, RTVE, La hora del bocadillo...).

Agustín Ferrer Casas (Pamplona, 1971) se describe a sí mismo y su relación con el cómic en la web de Grafito Editorial. Un listado con los premios recibidos y obras publicadas se encuentra en LinkedIn. Podéis conocer más detalles sobre Cazador de sonrisas, su proceso creativo y otros temas en la entrevista publicada en La Casa de El. ¿Aún quieres saber más?¡Tendrás que venir a la tertulia!

domingo, 9 de noviembre de 2014

Novedades Cómic octubre 2014



Nankin (Cómic), de Nicolas Meylaender y Zong Kai. Kraken,  2014. 144 p. La ciudad china de Nankin sufre en diciembre de 1937 una durísima represión por parte del ejército imperial japonés durante seis semanas que costará trescientas mil víctimas. La familia de la pequeña Xia Shuqin es apresada en plena masacre.
Setenta y cuatro años después, un abogado chino relata el viaje de la niña a través de una serie de historias, mientras, a su vez, se enfrenta de nuevo a los horrores del pasado. (Reseña de la editorial)





Khaal, crónicas de un emperador galáctico, de Louis y Valentin Sécher. Yermo, 2014. 96 p. En E.T.H.E.R., una prisión sin salida que flota en el espacio infinito, olvidada por los pocos supervivientes de un imperio galáctico, tres razas se observan mutuamente, esperando la mínima chispa para declarar la guerra. En medio de este caos se alza un solo hombre con poder suficiente para derrotarlos a todos: ¡Khaal!. (Reseña de la editorial)


Tyler Cross 1. Río Bravo, de Nury y Brüno. Dibbuks, 2014. 104 p. Años 50. Tyler Cross es un gánster de sangre fría que, acumulando las desgracias, acaba errando por el desierto con una bolsa llena de droga. Su camino le lleva al pueblo tejano de Black Rock donde reina sin rival la familia Pragg. La bella Stella está a punto de casarse, el viejo Joe se ahoga en su rencor, el sheriff Pragg sospecha de Tyler, quien está atrapado en este nido de serpientes y sin un duro. El enfrentamiento entre el pistolero solitario y el clan está a punto de estallar.
Tyler Cross es una oda a la cultura pulp, las pelis del oeste o las novelas hard boiled. El homenaje al cine es omnipresente: Tarantino, Sergio Leone, Peckinpah o los hermanos Coen vienen a la mente. Los autores han sabido utilizar los códigos clásicos y tradicionales de las obras de género modernizándolos para crear un álbum de ritmo trepidante, balazos y suspense. Un principio explosivo para una serie que deja marcas.
Las páginas finales de nuestra edición desvelarán el camerino de la creación de este álbum con los trabajos preliminares de Brüno y la lista de inspiraciones de Nury, así como los homenajes de los ilustradores amigos (Pedrosa, Vallée, Alary y Guérineau).(Reseña de la editorial)




Lo primero que me viene a la mente, de Juaco Vizuete. Astiberri, 2014. 383 pEn Lo primero que me viene a la mente, Juaco Vizuete se sumerge desnudo en la charca de la memoria, donde se imbrican hábilmente recuerdos de niñez con hechos que marcaron los años 70 y 80 en España: la llegada de las primeras revistas y películas pornográficas, el golpe de Estado del 23-F, los cines de verano, sucesos truculentos que marcaron las mentes, los cómics de aquella época...
Con Lo primero que me viene a la mente, propone un entrañable y divertido viaje a la infancia y la adolescencia, que se construye como una suerte de documental generacional, como el retrato de una época.
El propio autor confiesa que “con Lo primero que me viene a la mente he intentado armar un cuento verosímil sin moraleja sobre cómo creo que funciona la (o al menos mi) memoria, pero no es un libro de memorias. Su guión ha surgido inspirado lateralmente por algunos recuerdos personales, pero, en su factura, ni he renunciado a la invención de mucho material dramático ni al préstamo de otras ficciones”.
“Lo primero que me viene a la mente es el viaje que Juaco ha realizado al corazón del país misterioso del pasado. En sus viñetas he reconocido paisajes, sabores y voces de mi infancia que creía perdidos para siempre. Pocas veces un cómic me ha resultado tan emocionante de una manera tan íntima”. Santiago García, autor de La novela gráfica. (Reseña de la editorial)





Contra las cuerdas, de James Vance y Dan Burr. Norma, 2014. 255 p. Fred Bloch, protagonista de la premiada novela gráfica Reyes disfrazados , es rescatado por sus creadores James Vance y Dan E. Burr para seguir contándonos cómo era la vida durante la Gran Depresión, centrándose especialmente en la lucha obrera de finales de los años 30. (Reseña de la editorial)



Kane, de Paul Grist. Dolmen, 2012. 2 v. Kane es una de las principales obras independientes americana que marcó estilo en los 90 y que ha influenciado a muchos artistas. Su autor, Paul Grist nos cuenta la historia de un policía que es readmitido en el cuerpo tras una larga temporada de inhabilitación por matar a su compañero, algo que no le hace ninguna gracia al resto de sus colegas.
Paul Grist sabe dotar a cada personaje de personalidad propia, con el toque justo de humor, y demuestra un envidiable dominio del medio que emplean para construir cada capítulo de una forma diferente y llevar al lector por donde quiere.
Kane es una obra que ha recibido el reconocimiento de crítica y público, poseyendo numerosos galardones y nominaciones a premios como los Eisner, los Eagle, los Professional Comics Awards, etc. lo cual es una garantía de calidad para todo el que quiera intentar adentrarse en ella. (Reseña de la editorial)