Tres miradas y tres historias diferentes que tratan o forman parte de la guerra civil española, son las protagonistas de la tertulia del mes de Febrero.
La primera de ellas, Las Serpientes Ciegas, de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí, trata sobre el desengaño de un jóven estadounidense que luchó por unos ideales en la guerra española. De vuelta a su país, intentará vengarse de un antiguo compañero de guerra sin escrúpulos, a la vez que otro misterioso individuo sigue los pasos del protagonosta.
La narración de la historia y el dibujo de Seguí te trasladan al cine negro, a pesar del intenso color rojizo en los dibujos. El final, sin embargo, no fue del agrado de la mayoría de los presentes en la tertulia, demasiado facilón y deja sin descubrir el pasado más oscuro del protagonista.
El Arte de Volar, narra la historia del padre del autor, Antonio Altarriba, el cual se suicidó tirándose por una ventana de la residencia de ancianos en la cual vivía. Gracias a unos cuadernos que el padre dejó escritos, el hijo reconstruye su historia desde la dura infancia dentro de una familia de agricultores, pasando por el joven que se vio obligado a luchar en la guerra y sufrió los horrores de ésta, así como las penurias de la posguerra. Llegará al fin, a los años de soledad en la vejez, dejando siempre presentes en la historia, las ansias de querer volar y escapar de su angustiosa vida.
Cuesta un poco al principio, hacerse al dibujo en blanco y negro de Kim, sobre todo si eres lector de la serie Martinez y el Facha de El Jueves, pero poco a poco te sumerges y disfrutas con el detalle de su dibujo.
36-39: Malos Tiempos, de Carlos Giménez, es una serie de historias de gente corriente a la que le tocó sufrir el hambre, la miseria, el miedo, los bombardeos o la pérdida de los seres queridos en la época más oscura de la historia de España. Dura y emotiva, tierna y estremecedora, la obra no deja indiferente a nadie y recuerda otras historias oídas a nuestros padres o abuelos, testigos también, de las inmundicias de la guerra.
Tal y como dice su autor, "He hecho tremendos esfuerzos por ser objetivo, ¡objetivo! Que nadie me pida que sea neutral ante el fascismo"
































