En esta ocasión elegimos a dos autores franceses que, desde puntos de vista muy diferentes, hablan sobre la memoria: la añoranza de la niñez frente a la lucha contra la pérdida de la identidad que genera el olvido.
Blucht, El pequeño Christian (1998, 2008)
El tomo 2 fue elegido entre los Esenciales del Festival 2009.
Su autor recibió ese año el Gran Premio de Angoulême, que le supuso ser presidente del jurado en 2010.
Christian Hincker (Blucht) se ha convertido en uno de los principales autores franceses de cómic tras darse a conocer, a finales de los 80, en la revista Fluide Glacial.
A través del personaje principal, un niño que se llama igual que el autor -aunque no se trata de un relato autobiográfico-, nos acercamos con humor e ironía a la forma de vida de la generación que creció en los años setenta del siglo XX acompañada por Steve McQueen, John Wayne, Marlon Brando, Lucky Lucke, Mickey Mouse y las películas de vaqueros.
Las referencias culturales de los que nacimos algo más tarde fueron diferentes, pero las preocupaciones serán siempre las mismas: la rebelión ante la autoridad paterna, el descubrimiento del sexo, el deseo de convertirse en adultos y seguir siendo niños al mismo tiempo...
Santiago García analizó el cómic en su blog. Álvaro Pons reseño otras dos obras suyas, Peplum y Velocidad moderna.
Élodie Durand, El paréntesis (2010)Premio Revelación Angoulême 2011.
Según la propia autora, este cómic "es la historia de una joven de poco más de 20 años, un drama sobre su vida, que parece no tener retorno, sobre enfermar y perder el yo. Este relato es una batalla contra la adversidad. Habla sobre la memoria, a veces tan frágil, sobre una recuperación inesperada, sobre cómo un día reaprendí el alfabeto, a contar y a encontrar mis recuerdos".
Little Nemo's Kat analiza los recursos estilísticos de la obra. La narración permite hablar de enfermedades neurológicas y del funcionamiento del sistema sanitario, de la construcción de la identidad a partir de las experiencias cotidianas, del papel de la familia y de resiliencia, pero el mejor análisis se encuentra en las palabras de su joven autora.
Régis Faller, Polo y Lilí
Cuarto álbum de la serie protagonizada por Polo. En esta ocasión, se encontrará con Lilí, que cambiará todas sus costumbres y a la que echará mucho de menos...
"En su pequeña isla, Polo lleva una vida tranquila. Aunque está solo, nunca se aburre: cultiva su huerto, prepara su comida, pesca y lee antes de irse a dormir. Una mañana Lilí cae del cielo y aterriza en su habitación. Pasan el día juntos, haciendo las mismas cosas que Polo solía hacer completamente solo. Y aunque Lilí perturba un poco su vida cotidiana, le divierte, le hace reír y finalmente se hace su amiga. El relato, sin palabras y en forma de tebeo, resulta comprensible por el lector gracias a la disposición de las viñetas y a la expresividad del personaje protagonista." (Reseña del Servicio de Orientación de Lectura).




























