Biondi, Flavia. La casa de las
magnolias. La Cúpula, 2024. 221 p. Tal
vez, quién sabe, la suma de dos soledades pueda componer una buena compañía.
Quizás Amelia y Ada, ambas corazones viajeros, acaben por acostumbrarse la una
a la otra, y puede que, de alguna manera, también quizás, algún día todo este
dolor nos acabe por ser útil. Amelia ha dejado su trabajo como azafata de
vuelo. Aquello era como vivir en ninguna parte. Ahora, aterrizada en el pueblo
donde pasó su infancia, el miedo la atenaza. No duerme bien. Vive a la
defensiva y se siente atrapada en sí misma. Además, su abuela ha muerto, y hay
que vender la casa de las magnolias. Una casa hermosa y amplia y llena de
recuerdos. Amelia solo quiere huir, pero tal vez sea momento de quedarse. Ada,
por su parte, ha aceptado una sustitución como profesora de lengua en el
instituto de este pueblo perdido. Se le estaba haciendo demasiado difícil
convivir con sus padres, a los que acudió tras una ruptura sentimental. Ahora
busca alojamiento en este rincón de la Toscana, trata de adaptarse a sus nuevas
rutinas e intenta pasar página.

Briggs,
Raymond. Cuando el viento sopla. Blackie Books, 2024. 80 p. Considerada de forma unánime la obra cumbre de Raymond
Briggs, Cuando el viento sopla fue publicada en 1982, en plena efervescencia
del terror ciudadano ante una guerra nuclear. En ella los Blogg, un matrimonio
inglés atemorizado por un posible ataque soviético, sigue las rudimentarias
instrucciones gubernamentales para protegerse de la catástrofe. La ingenuidad
de la pareja y la desinformación institucional quedan reflejadas en sutiles
viñetas donde costumbrismo e inquietud conviven, hasta su desgarrador
desenlace.
Ferris, Emil. Lo
que más me gusta son los monstruos. Libro segundo. Reservoir Books, 2024. 420
p. Karen Reyes está
creciendo. Y ahora, bajo la tutela de su hermano Deeze, mucho más relajada que
la que imponía su madre, empieza a descubrir quién es en realidad. ¿No es ese
el mayor misterio de nuestras vidas?
Para llegar al fondo de su
propia identidad, Karen tiene que seguir investigando las extrañas
circunstancias que rodearon la muerte de su vecina Anka, empezando por los
secretos que alberga el edificio mismo donde vive. Además, deberá comprender el
frágil equilibrio sobre el que se sustenta su comunidad, un pequeño panteón
compuesto por mafiosos, prostitutas, pandilleros, seres fantasmagóricos,
yippies y buscavidas.
Sin embargo, incluso en este
caos de monstruos buenos y malos, Karen también comprobará que puede haber un
lugar para el amor.
Galli,
Marco. El nido: el último banquete de Hitler. Salamandra Graphic, 2024. 164 p. Junio de 1944. Hitler se retira junto
con los principales dignatarios a su refugio escondido en los Alpes bávaros: el
Nido. Drogado, atormentado por todo tipo de dolencias y por horribles
pesadillas, ya es —aunque parece no ser consciente de ello— un líder en
decadencia. Sin embargo, todavía alberga una inmensa capacidad de muerte y
destrucción. Sus huéspedes, entre el terror y la adoración, se olvidan de sí
mismos en una sórdida fiesta de excesos para tratar de posponer un poco más el
descalabre que se abre en forma de agujero negro bajo sus pies presagiando el
final del Tercer Reich.
Grouazel, Florent y Locard, Younn. Revolución.
Tomo II, igualdad. Planeta Cómic, 2024. 304 p. Dieciséis meses después de los hechos
narrados en el tomo primero, Florent Grouazel y Younn Locard comienzan un nuevo
capítulo en su ambiciosa crónica de la Revolución Francesa, mezclando
personajes conocidos con otros nuevos. Premio Fauve d’Or del Festival de
Angoulême 2019.
Lafebre,
Jordi. Soy su silencio: un thriller en Barcelona. Norma, 2024. 109 p. La brillante y provocadora psiquiatra
Eva Rojas visita a petición de una de sus pacientes la hacienda
vitivinícola del clan Monturós. Allí debe asistir a la lectura de
un testamento que zanjará para siempre la herencia familiar. Sin embargo,
la muerte de uno de sus beneficiarios estropeará todos los cálculos y
dejará en el aire un misterio que Eva tratará de resolver por todos los
medios.
Jordi Lafebre regresa con un
nuevo álbum que combina psiquiatría, enología, humor, crimen y mitología.
El resultado es una obra maestra donde las piezas encajan como en un
mecanismo de relojería.
Moutte, Isao. Los
evaporados. Astiberri, 2024. 156 p. En
Japón, cuando alguien desaparece, se dice sencillamente que se ha evaporado.
Nadie lo busca: ni la policía, porque no media delito alguno, ni la familia,
por el deshonor que ello conlleva. Esa noche Kaze se marcha sin dar
explicaciones. ¿Qué razones le llevan a evaporarse a un modélico oficinista
como él? Su hija, que lleva años viviendo en Francia, coge un vuelo destino
Tokio en busca de su padre. El joven dibujante franco-japonés Isao Moutte
adapta al cómic la novela de Thomas B. Reverdy, autor de premiadas obras como
El invierno del descontento, que trata en este caso un tema tan sorprendente
como fascinante: las desapariciones voluntarias, un fenómeno que toca cada año
a más de 80.000 personas en Japón. Los “evaporados”, o Johatsu, deciden cambiar
de identidad y desaparecer muchas veces por la vergüenza del fracaso que impera
en la sociedad japonesa. A medio camino entre la novela gráfica occidental y el
manga de autor, Los evaporados es un magnético thriller sociológico, en un
sobrio blanco y negro, con la catástrofe nuclear de Fukushima como telón de
fondo.

Nazario. Anarcoma: obra gráfica
completa. La Cúpula, 2020. 157 p. Ha
pasado mucho tiempo desde que Anarcoma, el detective travesti, viese la luz en
las páginas de la prensa más insolente de los primeros años 80. Aquellas revistas
desvergonzadas ya no existen, como no existen las Ramblas, el barrio chino ha
sido aniquilado y Barcelona entera es otra ciudad. Pero el mito sigue arañando
el pavimento con sus tacones de aguja… Mitad Humphrey Bogart, mitad Lauren
Bacall, Anarcoma apatrulla los bajos fondos de una urbe desaparecida,
inquietante y bulliciosa por la que también rondan los caballeros de la Orden
de San Reprimonio, el inefable profesor Onliyú, los hermanos Herr o su deseable
oso robótico XM2, una máquina sexual con licencia para matar de placer.
Anarcoma, que se mira tanto en los personajes sórdidos de Jean Genet como en
los supermachos de Tom de Finlandia, es un cóctel aromado con las pulsiones
macarras del tebeo popular de más baja estofa, la sofisticación del eurocómic
de vanguardia y el delirio sin medida del folletín de toda la vida. Un hito del
cómic homoerótico que en su día fue sabiamente catalogado por las autoridades
alemanas como “perjudicial para la juventud”.

Roca, Paco. El abismo del olvido. Astiberri,
2023. 295 p. C ROCA 1. El
14 de septiembre de 1940, 532 días después del final de la Guerra Civil
española, José Celda fue fusilado por el régimen franquista junto a otros 11
hombres en la tapia trasera del cementerio de Paterna, en Valencia, y enterrado
con ellos en una fosa común. Más de siete décadas después, y tras una larga
travesía por el lado oscuro de un país acomplejado por su pasado, Pepica, la
hija de José, una anciana ya octogenaria que tenía 8 años cuando mataron a su
padre, logró por fin localizar y recuperar sus restos para restaurar su
dignidad.
En
la batalla personal de Pepica Celda contra el olvido fue decisivo el papel de
Leoncio Badía, un joven republicano que había sido condenado tiempo atrás a
trabajar como sepulturero en el cementerio de su pueblo. Jugándose el pellejo,
Leoncio, un hombre obsesionado con el sentido de la vida y el orden del
universo, había colaborado durante años y en secreto con las viudas de los
represaliados de la guerra para identificar sus cadáveres, darles sepultura de
la forma más digna posible, localizar sus fosas y ocultar mensajes entre sus
restos, convencido de que algún día alguien podría sacarlos de allí.
Paco
Roca viaja al pasado con El
abismo del olvido para recuperar junto a Rodrigo Terrasa (que
desempeña una importante labor de documentación y de aportación de ideas) la
historia real de Leoncio y de José, ejemplo de las decenas de miles de
españoles que fueron represaliados de forma salvaje tras el final del conflicto
en España. Pero también acompaña a Pepica Celda en su desgarrador laberinto que
intenta desentrañar las miserias de un país obsesionado con despreciar su
memoria.

Rodrigo (Rodrigo Muñoz Ballester.
Manuel. Cielo Eléctrico, 2021. 209 p. Manuel
cuenta la gestación de una escultura a partir de la emoción surgida del
encuentro entre dos personas: el propio Rodrigo y Manuel. La historia, dibujada
sin texto, fue publicada por primera vez en la revista La Luna de Madrid en
capítulos de cuatro páginas mensuales durante el año 1984. Su publicación
supuso un hito histórico en el incipiente proceso de liberación de las
relaciones afectivas que tuvo lugar en aquellos trepidantes años y que hoy
continúa siendo un momento culminante de esa representación. La exhibición de
la escultura de Manuel en la segunda edición de Arco en 1983 produjo en este
mismo sentido una verdadera conmoción. En esta edición se incluye, acompañando
a la narración visual original, la transcripción del relato oral de Rodrigo de
aquella intensa y romántica aventura, así como materiales inéditos de la obra
tanto de su versión gráfica como escultórica: bocetos preparatorios,
fotografías y maquetas previas, así como otros elementos que contextualizan al
artista y a la época: diarios y agendas, artículos aparecidos en prensa y
materiales diversos, que completan de manera definitiva la historia de Manuel.
La edición se cierra con un dibujo desplegable de seis páginas. Con la
colaboración de Arturo Arnalte, Pepe Murciego y Mery Cuesta.

Sierra, Candela. Lo sabes, aunque no te
lo he dicho. Astiberri, 2024. 160 p.
¿En qué momento nos hemos vuelto especialistas en leer y escuchar en diagonal,
barrer debajo de la alfombra y mirarnos el ombligo sin descanso? Narcisismo,
falta de comunicación real, gestión emocional nula… Las relaciones
contemporáneas, ya sean laborales, familiares, de amor o de amistad, se
caracterizan cada vez más por el temor al compromiso y la tendencia a eludir
conflictos, todo ello exacerbado por nuestro enganche a las redes sociales.
Desde el humor y la reflexión crítica, Candela Sierra indaga en los problemas
de comunicación cotidianos sintomáticos de nuestra época, poniendo el foco
sobre la superficialidad de las relaciones, cierta miseria moral o nuestra
tendencia a comportarnos como auténticas ovejas. Y lo hace sacándole todo el jugo
a los recursos expresivos que ofrece el lenguaje del cómic: los personajes se
enfadan por fallos de rácord, cortan por elipsis o desaparecen detrás de
bocadillos ególatras, en una paleta cromática muy personal que bebe de
influencias como la de Brecht Evens.