3 de noviembre de 2022

NOVEDADES OCTUBRE

 

Altarriba, Antonio y Keko. Yo, loco. Norma, 2018. C ALTARRIBA 7. Ángel Molinos, doctor en psicología y dramaturgo fallido, trabaja para Otrament, observatorio de trastornos mentales afiliado a Pfizin, una conocida farmacéutica internacional que utiliza cobayas humanas en el desarrollo de nuevas drogas. Su trabajo consiste en crear nuevos perfiles psicológicos “patologizables” que aumenten el consumo de los fármacos producidos por Pfizin.

Ángel tiene sueños oscuros. Vive atormentado por un pasado que no consigue dejar atrás refugiándose en el estudio de la psique de los demás para exorcizar la suya propia. Pero cuando un compañero que decide denunciar las malas prácticas de Otrament desaparece, entrará de lleno en una trama de conspiración, paranoia y terror que le arrastrará a las fauces de la locura.

Tras Yo, asesino, Antonio Altarriba (Premio Nacional de Cómic por El arte de volar) y Keko (Premio a la mejor obra del Salón Internacional de Cómic de Barcelona por 4 botas) vuelven al universo de su anterior obra en este terrorífico thriller ambientado en el mundo de las empresas psicofarmacéuticas.

 

Antunes, Wander y Martín, Jaime. Todo el polvo del camino. Norma, 2022. C ANTUNES 1. Estados Unidos, 1929, la Gran Depresión. Millones de hombres, mujeres y niños están sin casa, trabajo y futuro, perdidos en la inmensidad del territorio americano, sin un lugar donde vivir, ni morir dignamente. Tom es un lobo solitario que lo ha perdido todo, la mujer a la que quería, la casa donde vivía y la poca esperanza que le quedaba. Pero conserva su humanidad, que le empuja a ayudar a un pobre moribundo que quiere reencontrar a Buck, su hijo perdido, antes de morir postrado en la cama de un hospital.

 



Batalla, Montse y Xevidom. Manicomio, una historia real. La Cúpula, 2019. C BATALLA 15. Clara tiene 19 años, estudia segundo de Historia, hace horas en un bar de copas y mantiene una relación algo tormentosa con Pau. Se considera una chica vitalista y su vida transcurre con las preocupaciones y alegrías propias de su edad. Hasta que de pronto aparecen los primeros síntomas: Insomnio. Fatiga. Falta de concentración. Bloqueo emocional. Miedo. Manicomio es un testimonio de primera mano que mezcla denuncia, divulgación y consuelo. La crónica pormenorizada de lo que ocurre cuando un trastorno mental hace acto de presencia en una vida corriente y a la vez la puesta en escena de las terribles consecuencias de un diagnóstico equivocado.

 

 

 

Fernández, Gato. La sombra de la cucaracha: en la casa hay fantasmas. Astiberri, 2022. C FERNANDEZ 16. Detrás de la puerta, debajo de la mesa, en el baño... Lucía siempre busca escondites en casa. Para escapar, también le sirven peluches que hablan, ratones antropomórficos imaginarios o bidés celestiales que lo saben todo... Pero la sombra de la cucaracha acecha por todas partes.

En su primer cómic largo, la autora argentina Gato Fernández recurre a la fantasía para relatar el abuso infantil que sufrió en carne propia durante más de una década. Una autoficción tan honesta como dolorosa, en la que la imaginación, la música y el dibujo se convierten en los últimos reductos de paz de una infancia truncada.

 

 

 

Grange, Dominique y Tardi, Jacques. Elise y los nuevos partisanos. Salamandra Graphic, 2022. C GRANGE 1. En 1958, Elise, una joven cantante, se traslada de Lyon a París en busca de una oportunidad profesional, pero tras los movimientos de protesta de 1968 decide darle la espalda al mundo del espectáculo. Negándose a «volver a la normalidad», se une a los grupos de resistencia que siguen luchando contra la explotación, la injusticia social y el racismo. Un viaje atípico que se origina en la guerra de Argelia y concluye a finales de los años setenta.

Elise y los nuevos partisanos está libremente basada en la vida y las experiencias de Grange, activista durante el mayo del 68 y más tarde militante maoísta en el partido Gauche prolétarienne. El retrato que junto a Tardi plasman en esta novela gráfica sobre el racismo, la violencia policial y las condiciones precarias de trabajo no deja de presentar paralelismos con la época actual, sobre la que los autores arrojan su mirada crítica.

Una vez más, Tardi pone su arte al servicio del compromiso político, como ya hizo en El grito del pueblo o La guerra de las trincheras, aunque en esta ocasión pretende reflejar un periodo mucho más reciente de nuestra historia a través de un relato con corazón militante, pero rostro humano.

 

Lafebre, Jordi. Carta blanca. Norma, 2021. C LAFEBRE 16. Ana y Zeno son dos amantes platónicos destinados a encontrarse en la distancia, protagonistas de un romance en el que el final es en realidad un nuevo comienzo. Ella es la alcaldesa de una pequeña ciudad de provincias volcada en su trabajo, él un espíritu libre y soñador difícil de encasillar. La vida parecía empeñada en mantenerlos separados… hasta que a ambos se les acaban las escusas para reencontrarse.

Jordi Lafebre –Lydie, Los buenos veranos– nos ofrece con Carta blanca su primera obra en solitario, un relato dulce e irresistible sobre un par de corazones vibrando al unísono a través del espacio y el tiempo narrado con la audacia de todo un maestro.

 

 

Muñoz, David. Infectado. Astiberri, 2022. C MUÑOZ 15. Nacho es un escritor frustrado que se gana la vida asesorando a autores de bestsellers. Cuando empieza a tratarse para intentar curarse de la hepatitis C, la medicación no solo le deja destrozado físicamente, sino que altera su personalidad. Además de que estalla a la mínima, no es capaz de callarse ni una. Una mezcla explosiva que amenaza con dejarle sin trabajo, sin pareja y sin amigos. Pese a ello, Nacho no está dispuesto a abandonar el tratamiento. Va a curarse como sea. Aunque tenga que morir para conseguirlo.

El guionista David Muñoz reconoce que lo que se cuenta en Infectado está inspirado en hechos reales, “en lo que experimenté durante aquellos 18 meses tan duros”. Aunque la historia de Nacho no es la suya, eso “no quiere decir que todo lo que cuento sea mentira. Solo que, como pasa tantas veces, la ficción es la mejor manera (y quizá la única) de poder decir algunas verdades”. Al igual que Nacho, David se curó y asegura haber tenido mucha suerte: “Por desgracia, otros muchos pacientes que lo pasaron igual de mal o peor que yo no la tuvieron y, o no les quedó otra que esperar unos cuantos años más para curarse... o se quedaron por el camino. Esta historia es también para todos ellos”, subraya David.

 

Nocenti, Ann. Semillas. Astiberri, 2021. C NOCENTI 5. En un mundo roto, un contumaz grupo de rebeldes románticos le ha dado la espalda a una sociedad obsesionada por la tecnología para crear la suya propia... y un puñado de alienígenas ariscos ha llegado al planeta para cosechar las últimas semillas de la humanidad.

Cuando uno de ellos se enamora de una humana, la idealista reportera Astra estará tentada de dar a conocer la noticia y escribir el artículo de su vida, pero pronto llegará a la conclusión de que eso podría destruir la última esperanza de un planeta agonizante. ¿Hasta dónde estará dispuesta a llegar en pos de la verdad?

Este thriller tecnológico a medio camino entre la ecoficción y la historia de amor, presentado por el prestigioso equipo formado por Ann Nocenti (Daredevil, Ruby Falls) y David Aja (Ojo de Halcón, El Inmortal Puño de Hierro), teje un intrincado relato ambientado en un mundo sorprendente... a la vez lejano e inquietantemente familiar.

 

Riera, Elisa. La estirpe fracasada. Astiberri, 2022. C RIERA 16. La estirpe fracasada derriba con humor, ironía y sin concesiones la perfecta fachada tras la que se ocultan cuatro familias de alta alcurnia que no dudarán en hacer lo que sea necesario para conservar su estatus

Según afirma Elisa Riera, “desde siempre tienden a llegarme historias raras, llamativas o extrañas. En La estirpe fracasada las he reunido en un mismo guion, entrelazando mimbres provenientes de mi entorno cercano y creando un compendio de las peores historias que conozco, juntándolas todas en un mismo grupo familiar”. De esta manera, la autora derriba con humor, ironía y sin concesiones la perfecta fachada tras la que se ocultan cuatro familias de alta alcurnia que no dudarán en hacer lo que sea necesario para conservar su estatus. Críticas entre primos, pasados inconfesables, bodorrios infumables, robos de títulos nobiliarios, tardes pestilentes en el viñedo, fracasos matrimoniales e hipocresía, toneladas de hipocresía ilustran las vidas y miserias de este linaje burgués venido a menos.

Después de El futuro es brillante y Una laowai en Shanghái, ambas novelas gráficas publicadas en Astiberri, Elisa Riera se centra en la familia como el núcleo último donde no hay límites, ya que, continúa la autora, “el vínculo entre los miembros es tan complejo que hace que se sobrepasen barreras que en otros grupos serían inimaginables”. Con este punto de partida, Riera logra crear la radiografía de una parte de la sociedad que se esconde tras una imagen tan idílica como falsa.

La estirpe fracasada supone también una evolución en el estilo de la autora a nivel de dibujo y coloreado, centrándose en matices más sobrios y una línea más rota y con más detalle, y con viñetas a las que ha dotado de más profundidad. En cuanto al tono de la narración, según Riera, “la propia historia me pedía usar un tono más sombrío e irónico que en mis anteriores trabajos, pero me he dado cuenta, una vez escrita, de que te ríes al leerla en muchas más ocasiones de las que me había planteado inicialmente, y creo que eso ha ocurrido porque al final he usado el tono que utilizo generalmente en mi día a día: desdramatizar la historia explicándola tal cual es, sin aditivos, pero tampoco edulcorantes”.

 

Sienkiewicz, Bill. Moby Dick. Astiberri, 2021. C SIENKIEWICZ 17. La obsesiva y enloquecida lucha del capitán Ahab contra la gran ballena blanca no solo es un clásico de la literatura, sino también uno de los últimos grandes mitos del imaginario contemporáneo. Bill Sienkiewicz, aquí en la cúspide de su evolución artística, exalta su aliento épico y simbólico pintando un descenso hacia el abismo donde heroísmo y locura acaban confundiéndose irremediablemente y transmitiendo con viveza la oscura tragedia que se produce cuando, para vencer al mal, se sucumbe ante el mismo mal.

El grafista estadounidense, con sus composiciones en tonos especialmente oscuros, explota a la perfección el aspecto angustioso de la obra y, en particular, la locura asesina del capitán Ahab, sin olvidar la inmensidad del océano y su furia cuando se desata. Por supuesto, los retratos de la tripulación del Pequod son extremadamente fieles a la esencia de cada personaje, lo que nos permite redescubrir las inmensas cualidades literarias de la obra original.

La publicación por Astiberri de esta adaptación del clásico de Herman Melville, realizada por Bill Sienkiewicz hace ahora 30 años, pone en evidencia el valor de una obra que conserva toda su potencia visual.

 

Sordo, Paco. El Pacto. Nuevo Nueve, 2021. C SORDO 4. Miguel Gorriaga es un aspirante a dibujante en la Barcelona de los años 50 que está dispuesto a todo por conseguir hacerse profesional. Persona perturbada mentalmente que acabará tomando un camino poco habitual para conseguir su objetivo: raptar al gran Vázquez y obligarle a hacer historietas para él.

Miguel se encargará de entintarlas y escribir los diálogos, Vázquez de dibujarlas. El resultado, inesperadamente, es un enorme éxito. Historia enmarcada en la época en la que algunos autores de la editorial Bruguera la abandonan para montar la revista Tío Vivo. 

 

 

 

 

Urmeneta, Asisko. 1620 Nafarroa Beheregaina. Nabarralde Fundazioa, 2019. C URMENETA 10. Ezezaguna izanagatik, erreferentziazko data daukagu 1620 urtea, beraz, nafarrontzat. Frantziar ediktuaren aurrean, okupazioaren kontra egin zuten nafarrak ere egon ziren, nabarmentzekoak Pèir Lostau, Nafarroako Parlamentuko presidente jantzia; eta Estève Polverel, Estatu Nagusietako sindikoa; argumentario sendoaz Nafarroaren independentzia defendatu zutenak.

 

 

 

 

 

Urrutia, Josune. Hoy no es el día. Astiberri, 2022. C URRUTIA 15. Beatriz da Costa, Anna Halprin, Audre Lorde, Susan Sontag, Jo Spence, Hannah Wilke: seis artistas, seis mujeres que padecieron cáncer. Todas ellas lucharon contra la estigmatización de la enfermedad y decidieron vivir el cáncer como una experiencia transformadora a través de la escritura, la fotografía o la danza. Dejaron un legado artístico y vivencial del que la autora de este cómic se inspira y se nutre al procesar su propia enfermedad.

“Antes del cáncer, vivía para bailar. Después del cáncer, necesito bailar para vivir”, afirma la coreógrafa Anna Halprin; “Sabemos que la reputación de la propia enfermedad aumenta el sufrimiento de quien la padece y necesitamos herramientas que nos ayuden a acabar con estas metáforas”, analiza la escritora Susan Sontag, mientras la artista Hannah Wilke intenta por su parte restaurar la dignidad en la enfermedad, “transformando la victimización médica en arte”.

Josune Urrutia Asua comparte con estas mujeres artistas el deseo de expandir su experiencia y convertirla en algo útil y sustancial para los demás, y también en algo que le permita descubrir su propia voz: en su caso, a través del dibujo.

 

Vaugham, Brian y Staples, Fiona. Saga 10. Planeta DeAgostini, 2022. C VAUGHAM 5. ¡Por fin! ¡Hazel y su desventurada familia vuelven para dar comienzo a un nuevo arco argumental! ¿Dónde demonios han estado? El equipo de Saga está enormemente agradecido a la infinita paciencia de nuestros lectores y orgulloso de volver. Con más aventuras trepidantes, dramas desgarradores y sexo y violencia con todo lujo de detalles, Saga comienza la segunda mitad de la serie y su capítulo más épico hasta la fecha.

 

 

 

 

 

Vidal, Séverine. La inmersión. Nuevo Nueve, 2021. C VIDAL 16. Después de 40 años en la misma casa, Yvonne, de 80, se va a una residencia. Para la mujer rebelde e independiente que todavía es el cambio le resulta duro. Es difícil aclimatarse a esta nueva vida que la acerca dolorosamente a la muerte. Contra todo pronóstico se hace amiga de un grupo de residentes divertidos y lúcidos. E incluso se enamora. Pero rápidamente la vejez la alcanza.

El habla comienza a escapar de ella y su mente se confunde. Atrapada inevitablemente en el torbellino de la vida, Yvonne decide regalarse un último paréntesis de libertad. Lleva a toda su pandilla a una fuga, un paseo … como una última inmersión en el agua fría. Un relato corriente impregnado de amor y nostalgia.

 

 

 

ZaldiEroa. Arranotxu, euskal gerlari mitikoa. Euskal Herriko Ikastolak, 2021. C ZALDIEROA 10. Ados, superheroiengana joko luke jenderik gehienak arazo korapilatsurik balu, baina noren atea jotzen dute gero superheroi horiek, kozinatzen hasi, eta gatzik gabe geratu direla konturatzean?

 

 

 

 

 

 

Zart!#4. Asociación Tiza, 2022. C ZART 10. Se edita por cuarto año consecutivo el cómic colectivo de carácter monográfico Zart!. En esta ocasión han sido veintidós los artistas que han aportado su trabajo, siendo ya cerca de un centenar los creadores y creadoras, locales en su mayoría, que han circulado por la cabecera a lo largo de su historia. Lo que sin duda demuestra la buena salud del cómic y la ilustración en Navarra.

La portada de este cuarto número corre a cargo del ilustrador Adam Kozinski, y la autora del prólogo ha sido Elisa McCausland, periodista (El Salto, Píkara Magazine), divulgadora y autora del exitoso ensayo Wonder Woman. El feminismo como superpoder. Junto a ellos, participan en Zart! #4: Manuel Aliaga “Txapas”, Carlos Azagra, Jordi Baeza, Sergio Biurrun, Yanira Calvo, Charlie Christensen, Anabel Colazo, Jon Gabilondo, Pol Guillén, Mónica Logar, MALMÖ, Laura Mateo, Mattin, Amaia Merino, Leire Olkotz, Marta Oroz, Concha Pasamar, Mónica Revenga, Encarna Revuelta y Félix Valero.


16 de octubre de 2022

Europa del Este

Igort, Cuadernos ucranianos (Quaderni Ucraini, 2010)
Jan Novák y Jaromír 99, De momento, bien (Zatím dobry, 2018)

Es inevitable que la actual guerra en Ucrania nos haga mirar con interés la historia contemporánea de Europa del Este, intentando encontrar información que nos ayude a construir un relato explicativo. Por eso, es importante advertir que el pasado no determina por completo el presente, y que los dos cómics leídos constituyen acercamientos inevitablemente parciales hacia realidades amplias y complejas, incluso cuando se esfuerzan por reflejar de manera fiel las fuentes primarias.
En cualquier caso, las coincidencias con el hoy (topónimos que ahora nos resultan familiares, el papel tradicional de Ucrania como fuente de cereales para la exportación, las variables económicas en la toma de decisiones geopolíticas sin tener en cuenta los graves perjuicios a la población) suponen una advertencia (lamentablemente estéril) para no repetir errores y un toque de atención sobre las consecuencias siempre negativas de la violencia y los totalitarismos.
Ambas obras se acercan de forma diferente a las consecuencias de la opresión generada por el régimen soviético en la antigua República Popular de Checoslovaquia y la actual Ucrania. Como adaptación de la novela escrita por el guionista del cómic, los autores checos optan por centrar sus páginas en personajes que reúnen las características arquetípicas del héroe: orígenes -padre que les inspira con su valentía ante la invasión nazi; madre abnegada, que apoya incondicionalmente a sus hijos y sufre en silencio-, carácter -los protagonistas son inteligentes, atractivos, impulsivos, valientes- y conducta -lealtad fraternal y con los compañeros, liderazgo, maduración progresiva-.
Pasé casi dos años entre Ucrania, Rusia y Siberia, recogiendo las palabras de testigos y supervivientes de un pasado terrible que hoy [2010] se encuentran desorientados, protagonistas de un presente aún más incierto.
Espero que los recuerdos de los ucranianos ayuden a comprender mejor la situación de un país en el que un presente inquietante ha sustituido al terrible legado estalinista, donde los asesinatos ocupan el lugar de los gulags y reina la corrupción.
Busqué un tono que dejara traslucir humanidad y respeto, ya que los relatos de las personas de carne y hueso  que conocí son, en mi opinión, importantes por sí mismos. Es un libro participativo que, inevitablemente, acaba intentando responder -a partir de la experiencia cotidiana de esos mil protagonistas invisibles de la historia que son los hombres y mujeres de a pie- a la pregunta: veinte años después de la caída del Muro, ¿qué queda de esta epopeya feroz hecha de grandes esperanzas e inmensas tragedias colectivas?
Sin embargo, Igort emplea un acercamiento similar al que conocimos en Cuadernos japoneses. El autor recopila, a modo de diario gráfico, aquello que más le ha afectado en su estancia en el país -en este caso, una cotidianeidad dolorosa por inconcebible-. Aquí, los nombre propios recogidos por la historiografía son herramientas inhumanas del poder, las personas hasta entonces sin nombre reciben reconocimiento como víctimas inocentes de un sistema atroz y el número que representa a todas las desaparecidas es una pregunta abierta sobre su destino y el sinsentido de tanto sufrimiento. Si antes señalaba que el pasado general no explica todo el presente político, aquí las vivencias individuales son una sombra trágica que se proyecta sobre el destino de aquellos a los que se da voz.
De momento, bien está construido "desde dentro” y parece destinado a fortalecer la identidad nacional, mientras que Cuadernos ucranianos es el fruto de una mirada “desde fuera”, centrada en el dolor que provoca descubrir cómo el ansia de dominio genera un dolor sin límites, aún más espantoso por burocratizado, y nos recuerda que la pobreza extrema sin mecanismos de protección que la palien nos animaliza. Cada lector debe valorar qué enfoque le parece más interesante.
En cuanto al aspecto gráfico y el ritmo narrativo, en algunas ocasiones el cómic checo consigue romper cierta rigidez en la composición y las transiciones, que limita el dinamismo de las escenas de acción. Es en el retrato de espacios y medios de transporte cuando Jaromír 99 brilla más, al asemejarse a las xilografías de Frans Masereel. También destaca el uso del color rojo en la parte final de la obra, que recuerda al constructivismo aplicado a la cartelería propagandística soviética.
Igort, por su parte, combina álbum ilustrado y viñetas, además de una gama cromática más amplia, sin perder el aspecto de boceto y notas elaboradas durante un viaje.
Destacan las referencias al Guernica de Picasso, que se integran perfectamente en el relato, quizá porque ambos son reflejo de la violencia más cruda y deshumanizada. Tampoco parece casual la semejanza de la portada al cartel y títulos iniciales de Anatomía de un asesinato, realizados por el diseñador gráfico Saul Blass e influenciado a su vez por la Bauhaus y, nuevamente, el constructivismo ruso.
Una segunda edición, aparecida en Italia en 2014 y subtitulada Le radici del conflitto, añadía material relacionado con la guerra ya iniciada en ese momento. Recientemente, el autor ha publicado la segunda parte de la obra,  que se gestó en las redes sociales y está centrada en la situación actual.

18 de agosto de 2022

NOVEDADES AGOSTO

 

 

Azuma, Kiyohiko. ¡Yotsuba!. Vol. 12, 13, 14 y 15. Norma, 2021. JA C AZUMA 2. 12: Yotsuba da rienda suelta a su espíritu creativo, llenando su casa de alegría, color… y manchas de pintura. ¡Solo ella puede convertir devolver su hogar (¡y sus manos!) a su aspecto original en una aventura!. 13: Cuando a Yotsuba se le mete una idea en la cabeza, cuesta mucho disuadirla, y suele ser más fácil seguirle la corriente… ¡o si no, que se lo digan a Fuuka! Pero pronto tendrá una cómplice en sus correrías y aventuras… ¡su abuela, que viene de visita. 14: En este volumen nuestra protagonista descubre el yoga, las manualidades, los viajes en tren a Tokio, algunos de los barrios más conocidos de la capital japonesa… y todo eso con la sensibilidad y el humor que caracteriza a Kiyohiko Azuma, ese toque especial que ha convertido a este manga slice of life en todo un superventas. 15: El cambio de estación no desanima a Yotsuba, que es capaz de encontrar la magia en las acciones más mundanas: sacar el brasero, ir a buscar piedras a la playa en invierno o comprar una mochila. ¡Y lo que es mejor, sigue siendo capaz de transmitirnos su ilusión y disfrutar con ella!

 

Carlson. El accidente de caza: una historia real de delincuencia y poesía. Planeta Cómic, 2021. C CARLSON 7. La fascinante historia real de Matt Rizzo, un criminal ciego que no fue al colegio pero que recibió una educación clásica en prisión por parte de su compañero de celda, Nathan Leopold hijo, del infame dúo de asesinos Leopold y Loeb. Charlie solo sabe que Matt Rizzo, su padre, un agradable intelectual que escribe poemas épicos en braille, perdió la vista en un accidente de caza. Ahora bien, esa no es la verdad y Charlie no lo descubre hasta que no se encuentra ante la posibilidad de entrar en la cárcel por culpa de las malas compañías de juventud. Matt Rizzo se quedó ciego por un disparo de escopeta en la cara, sí, pero se lo llevó cuando participaba en un robo a mano armada. Poco después de que lo dejaran ciego y tras haber perdido toda esperanza, Matt entró en la Prisión de Stateville. Sin embargo, contra todo pronóstico, uno de los más destacados asesinos de los Estados Unidos, Nathan Leopold hijo, del infame dúo Leopold y Loeb, no solo le salvó la vida, sino que salvó su alma. De manos de David L. Carlson y Landis Blair nos llega la increíble historia real de un padre y de un hijo y de un destacable viaje que parte de la desesperación y no se detiene hasta alcanzar la iluminación.

 

16 de agosto de 2022

El paso del tiempo

Richard McGuire, Aquí (Here, 2014)
Fauve d'or (premio al mejor álbum) del Festival d'Angoulême 2016
Cartoonist Studio Prize of Best Print Comic 2015. Nominado a Mejor autor completo en los Premios Eisner 2015.
Chris Ware, Rusty Brown (Rusty Brown, 2019)
Sélection Officiele del Festival d'Angoulême 2021. Dos nominaciones a los Premio Eisner 2020. Nominado a Cómic del año en los Premios Harvey 2020.

El cómic contemporáneo sigue experimentando y descubriendo nuevas vías de desarrollo y posibilidades expresivas basadas en la tradición previa (Little Nemo, Krazy Kat, Peanuts, etc.). Uno de los principales motores de esta constante superación de los límites ha sido Art Spigelman y su revista Raw, con el que mantienen una fuerte vinculación los autores de este mes: algunas de sus primeras historias -incluyendo una breve versión inicial de Aquí- aparecieron en sus páginas.
Otro punto en común en las carreras de McGuire y Ware es su papel como ilustradores, incluyendo la participación en The New Yorker: el primero recopiló sus colaboraciones en Dibujos secuenciales, mientras que el segundo ha realizado numerosas portadas, cómics de una página y artículos para el semanario estadounidense (Pedro Paredes analiza exhaustivamente algunas de estas obras en su perfil en Twitter).
 
Ciñéndonos a las que comentaremos en la tertulia, en ambas destacan la riqueza y variedad en la composición de las páginas: número, distribución y tamaño de sus elementos -viñetas, texto, espacios en blanco-, relaciones entre ellos y transiciones. Esta planificación, además de original, se pone al servicio de los significados que desean transmitir... o, aún más importante, de los que, por su riqueza técnica, pueden sugerir a los lectores.
Gracias a Aquí y Rusty Brown comprobamos que el cómic es quizá el mejor medio (por la simultaneidad de las imágenes y las posibilidades de uso del espacio) para plasmar el paso del tiempo y sus consecuencias, transmitiendo las emociones vinculadas. En ellos, tema y lenguaje se identifican y refuerzan de manera perfecta, aunque el primero intente acercarse a lo documental y el segundo bucee en la subjetividad humana.
Disfrutar de la experiencia puede resultar difícil al principio, ya que rompen con la linealidad de la mayor parte de los cómics y fuerzan la fragmentación visual, narrativa y temporal. Sin embargo, si nos dejamos llevar por el ritmo que nos marcan los autores será mucho más sencillo conectar con las relaciones entre elementos (biografías) que nos proponen, porque McGuire y Ware construyen mundos propios -o, más bien, reflejan el nuestro desde nuevas perspectivas- en los que resulta muy atractivo sumergirse. En este sentido, recuerdan lo que ya comentamos sobre Ventiladores Clyde, de Seth.

Me di cuenta de que no me interesaba hacer un libro sobre la historia de Estados Unidos. Me interesaban mucho más los pequeños acontecimientos personales que los grandes (...) La vida tiene que ver más con las cosas pequeñas, con las cosas cotidianas.
Otra inspiración para mi fue el archivo de Peter Cohen, que es un coleccionista de fotografía vernáculas (...) Cuando miras miles de fotografías personales, ves las coincidencias en las cosas que consideramos lo bastante importantes como para documentarlas.
Creo que el libro emociona a los lectores porque se reconocen en él (...) Si se mira el tiempo con perspectiva, nuestras vidas son pequeñas y transitorias, y estos momentos son todo lo que tenemos.
Entrevista realizada por The Window Research Institute
La mejor guía de lectura de Aquí nos la deja el propio Richard McGuire en sus entrevistas. Situar en el mismo espacio geográfico objetos que permanecen o son sustituidos por sus equivalentes a lo largo del tiempo, presentar los mismos acontecimientos (baile, Halloween, caída) y mostrar la polisemia de algunas palabras según el contexto (la pérdida) nos invita a reflexionar: ¿hay algo que nos una a los que nos precedieron y nos seguirán?, ¿qué queda de ellos, qué quedará de nosotras?
Sabemos que cada elemento -cortinas, mesas, cuadros, papel de las paredes, tecnología- significa algo para sus dueños anónimos. Intuimos que en su elección habrá influido la moda del momento. Por eso, al mostrar una cotidianeidad diferente a la actual pero tan coincidente con la nuestra (como dice Benjamin Franklin en el cómic, "la vida tiene el don de rimar momentos"), pensamos en nuestras propias elecciones e influencias, y quizá recordemos, con algo de tristeza, que la carga emocional y los recuerdos asociados a nuestras posesiones se disolverán cuando desaparezcamos.

Decidí tratar de encontrar lo bueno en cada personaje, con independencia de lo aparentemente mezquinos, terribles o crueles que pudieran ser.
El lenguaje limita la percepción (...) Mi papel como dibujante es tomar las abreviaturas visuales creadas por el lenguaje (lo que pensamos cuando vemos "silla") y aplicarles ingeniería inversa en la página para que el lector pueda experimentar el mundo de una forma nueva, fresca y, con suerte, poética.
Entrevista en National Public Radio
Rusty Brown es un intento de escribir un libro sin protagonista, pese a su título simple (...) Está inspirado en la estructura de un copo de nieve, cuya forma hexagonal está determinada por la de las moléculas de agua, y que no puede formarse sin un fragmento central de polvo.
Entrevista en Publishers Weekly
Rusty Brown es, como el resto de la producción de Chris Ware, una obra inabarcable e infinita. Su minuciosidad multiplica las posibilidades de relacionar elementos y recalca nuestro papel activo durante la lectura.
Supone un fantástico muestrario de los recursos formales del cómic. Entre los que emplea destaca, por ejemplo, cómo en varias ocasiones accedemos a la misma escena desde las diferentes perspectivas de los personajes; las transiciones de momento a momento marcan buena parte del ritmo narrativo; a cada personaje le corresponde una determinada arquitectura visual que transmite su personalidad y estado emocional (narraciones en paralelo, multiplicación de viñetas, desestructuración de los elementos, simetrías entre páginas); la breve pero intensa traslación a imágenes de un texto en el capítulo dedicado a Jason Lint...
En lo narrativo, sin olvidar que en este caso es imposible separar fondo y forma, destaca el conflicto constante con el tiempo -convertido aquí en recuerdo y trauma- de sus protagonistas. También los mecanismos por los que los relatos surgen de una necesidad humana básica y se nutren de lo autobiográfico para explicarlo o dominarlo, modificándolo en mayor o menor medida desde el deseo y la añoranza.
Además, nos señala reiteradamente que la conducta y anhelos del presente están en buena medida marcados por la experiencia pasada. Si desconocemos la del otro, por muy entrelazadas que estén nuestras vidas, no tenemos derecho a juzgarlo, porque no podemos acceder ni a su verdadero dolor ni a sus esperanzas.

26 de julio de 2022

Programación 2022-2023

La ¡decimoquinta edición ya! de la tertulia cómic será algo más reducida de lo habitual, pero viene cargada de obras y nombres claves: Chris Ware, Richard McGuire, Igort, Tom Gauld, Javier Olivares, Rubén Pellejero...
Todo gracias a las votaciones de las personas participantes, que eligieron sus preferidos entre los trece temas propuestos. Estos abarcaban, entre otros, el análisis de la actualidad, el humor, la experimentación gráfica y narrativa, el cómic juvenil o el misterio.
Conoceremos autores estadounidenses, checos, italianos, japoneses, españoles, franceses... Y, aún así, se nos han quedado fuera autoras actuales que seguramente podamos disfrutar en el futuro, como Laura Pérez y su Ocultos, La isla de Mayte Alvarado o Nadia Hafid y El buen padre.
 
Cualquier persona puede participar. ¡Ven y compártelo! 😀
 
 
28 de septiembre de 2022: El paso del tiempo
Chris Ware, Rusty Brown
Richard McGuire, Aquí

2 de noviembre: Europa del Este
Igort, Cuadernos ucranianos
Jan Nóvak y Jaromír 99, De momento, bien

11 de enero de 2023: Angoulême
Zamzim y Hubert, Piel de hombre
Miki Yamamoto, Sunny Sunny Ann!

1 de febrero: Libros, bibliotecas y librerías
Tom Gauld, En la cocina con Kafka
Jorge Carrión y Javier Olivares, Warburg & Beach

1 de marzo: Tina Modotti
Ángel de la Calle, Modotti: una mujer del siglo XX
Dènis Lapiere y Rubén Pellejero, Un verano insolente

 

3 de mayo: Verano
David Proudhomme y Pascal Rabaté. ¡Vivan las vacas!
Alfonso Casas. El final de todos los agostos

15 de abril de 2022

Mujeres y libertad

Marjane Satrapi, Bordados (Broderies, 2003)
Nominación al Mejor Álbum en el Festival de Angoulême 2004
Barbara Yelin, Irmina (Irmina, 2014)
Nominación al Premio Ignatz al Artista Destacado (2017)
Nominación al Premio Eisner a Mejor Edición Estadounidense de Material Extranjero (2017)


A través de la biografía de mujeres de su familia, las dos autoras abordan la naturaleza de la libertad. Ambas muestran cómo es posible ejercerla solo cuando existe un acceso igualitario a los recursos en un entorno social de tolerancia, no discriminación y no violencia, mientras se disfruta de independencia económica y se puede elaborar una identidad propia, no definida desde fuera.
Este anhelo común de las protagonistas se concreta en su necesidad de encontrar el amor y satisfacer el deseo por encima del "sentido común" o la imposición familiar, y de poder salir de sus países de origen para viajar a lugares donde depositan la esperanza de vivir nuevas oportunidades en un entorno con límites menos rígidos.
A partir de las conversaciones, Satrapi y Yelin retratan con claridad las limitaciones impuestas por la sociedad teocrática iraní en los años 90 y la Alemania dominada por el nazismo, con sus graves consecuencias personales y colectivas.

El humor persa es similar al francés, nos reímos de las mismas cosas: las malas intenciones, el sexo y el el acento de los otros. Reír con los demás es mucho más difícil que llorar.
Entrevista a Marjane Satrapi en Le Monde (2009)
Es una de esas largas tardes en el salón de mi abuela con diez u once mujeres de una generación diferente tomando el té, toda la tarde. Cuando reúnes a diez u once mujeres de la generación anterior, el tema más importante es el sexo.
Entrevista a Marjane Satrapi en Powell's (2006)
Siguiendo la tradición de generar obras uniendo relatos orales (Los cuentos de Canterbury o Las mil y una noches, por ejemplo), Marjane Satrapi nos convierte en oyentes invisibles de historias compartidas en un espacio privado. En Bordados, este predominio de la narrativa construida por diferentes voces se refuerza con la elección de viñetas sin marco que desafían los límites habituales de las páginas y con las diferentes composiciones de rostros y globos de diálogo, que se entrecruzan sin cesar.
Gracias a ellas y a sus historias de amor (o desamor, o ausencia de amor) que terminan mal, podemos tomar conciencia de la presión que ejercen sobre las mujeres la expectativa masculina de virginidad, la falta de comunicación y de satisfacción en las relaciones sexuales, el matrimonio forzado, el abuso, la infidelidad o la fantasía de un héroe romántico que abra las puertas a la libertad. Al tiempo que se muestran estas manifestaciones de la relación de dominación de los hombres sobre las mujeres, vemos cómo ellas conquistan espacios de intimidad propios, incluyendo su cuerpo y el reconocimiento de su sexualidad, con la esperanza de que se vayan generando cambios globales.


Más allá de la reconstrucción histórica, el principal valor de Irmina reside en la pregunta que origina la obra: ¿qué provocó el cambio de actitud de la protagonista? y, sobre todo, en las que nos lanza a los lectores: ¿actuaríamos de forma diferente en circunstancias similares? De la respuesta a esta segunda cuestión nacerá nuestra postura ante una mujer que se nos presenta al inicio como un personaje positivo, una heroína con la que podemos empatizar fácilmente. Poco a poco, empujada por las desilusiones y la necesidad primaria de sentirse segura, se va transformado en una persona en apariencia muy distinta, capaz de cerrar los ojos ante injusticias aún mayores a las que se había enfrentado en el pasado, cuando aún era "la osada Irmina". La tercera parte de la novela gráfica cierra este relato, aunque sin caer en la trampa de facilitarnos una redención completa, sino más bien la aceptación madura del pasado y una nueva mirada hacia el futuro.
La claridad estructural del relato permite establecer paralelismos entre distintos momentos de la biografía de Irmina: las etapas iniciales de la relación con Gregor son un reflejo inquietante de la que mantuvo con Howard; Gerda (p. 144) e Irmina (p. 212) se advierten mutuamente sobre la posibilidad de ser denunciadas; el "dragón" de la biblioteca en Oxford (pp. 41-42) es, al final, ella (p. 228).
Sobre la dimensión gráfica y la planificación de las páginas, nadie mejor que la propia Barbara Yelin para presentarla:
(...) traté de ilustrar las limitaciones externas generadas por el régimen dictatorial y, al mismo tiempo, mostrar las restricciones internas que se producen en la cabeza de Irmina. Para representarlo, intenté utilizar viñetas más estrechas en algunas secciones. A lo largo del libro, tenía partes con un tono más oscuro y otras más claras, más nítidas. Todo lo que Irmina ve o escucha llega a través de las rendijas de las cortinas del salón o de la Volksempfänger (una radio que se utilizaba específicamente para la propaganda), que solo emitía los discursos de Hitler. El mundo filtrado de las palabras de Hitler impregna a Irmina. En los grandes desplegables centrales que aparecen a lo largo del libro el lector ve lo que realmente ocurrió, lo evidente, lo que la gente mira de reojo, como la sinagoga en llamas en la "Noche de los cristales rotos" (un pogromo contra los judíos en noviembre de 1938), por ejemplo.
Antes de Irmina, casi siempre utilizaba distintos tonos de gris a lápiz en mis trabajos. En Irmina, introduje a propósito el uso del color. Sobre todo, quería crear un espacio de color específico con el que pudiera transmitir no solo los pensamientos oscuros, sino también la mentalidad abierta de Irmina, especialmente al principio de la historia. Además, utilicé los colores como elemento enfatizador. El color azul muestra la libertad y las oportunidades que tenía Irmina cuando llegó a Londres. En la parte central, el rojo representa la violencia y el poder de la Alemania nazi, pero también el derramamiento de sangre y, en particular, la culpa que deben cargar los alemanes. En la última parte del libro, el turquesa marca el punto de inflexión de la historia: la esperanza de Irmina de tener una vida mejor junto al océano turquesa de Barbados.
Entrevista a Barbara Yelin del Goethe-Institut Canada (2016)

19 de febrero de 2022

Adaptaciones: distopías

Tim Hamilton, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury (Ray Bradbury's Fahrenheit 451: The Authorized Adaptation, 2010)
Nominado en 2010 al Premio Eisner a la Mejor Adaptación
Ryan North y Albert Monteys, Matadero Cinco o La cruzada de los niños (Slaughterhouse Five or the Children's Crusade, 2020)
Nominado en 2021 al Premio Eisner a la Mejor Adaptación

Distopía. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

Género político de la ciencia ficción que describe con detalle e intención crítica la estructura de sociedades imaginarias del porvenir peores que, y nacidas de, aquellas que viven los lectores (Francisco Martorell, Contra la distopía)
Hemos seleccionado dos brillantes adaptaciones de relatos ya clásicos, pero... ¿se trata realmente de distopías, teniendo en cuenta las posibles definiciones del género?

Matadero Cinco
(Kurt Vonnegut, 1969) retrata de forma satírica las décadas centrales del siglo XX, en torno a un hecho histórico que cobra valor simbólico como consecuencia y reflejo de los males de la sociedad occidental contemporánea. La novela original incluye solo una breve -pero también significativa- referencia a un futuro muy próximo en el que los Estados Unidos han sido desmembrados y han sufrido un ataque nuclear... además de desvelar cómo termina el Universo ("So it goes")
Farhenheit 451 (Ray Bradbury, 1953) se asemeja demasiado al presente. Ahora, y quizá desde siempre, lo importante queda tapado en los grandes medios por una acumulación de sucesos accesorios; las trasgresiones del orden establecido, presentadas como amenazas para las personas "de bien", se traducen en espectáculos (y la vuelta al orden refuerza ante el público el papel protector de la autoridad). Las pantallas se multiplican y crecen, favoreciendo un modelo de consumo pasivo y una falsa (porque no existe vínculo real) sensación de comunicación y participación; cualquier colectivo que practique conductas censuradas puede ser perseguido; el pasado se reescribe y niega... E, incluso, los libros se queman o se limita su acceso a ellos; por ejemplo, en 1973 más de treinta ejemplares de Matadero cinco acabaron en la pira de un instituto -registro de taquillas incluido- tras las quejas de un alumno por el supuesto tono obsceno de la obra.
 
Para el escritor Horacio Vázquez Rial, "ni las utopías positivas ni las negativas fueron nunca utopías en sentido estricto. Quiero decir que es en general falso que esas proyecciones sociales con envoltorio literario o filosófico no tuvieran lugar y debieran necesariamente ser carne de futuro". Escritos en circunstancias políticas complejas en Estados Unidos -la caza de brujas de McCarthy para Bradbury, la guerra de Vietnam y la llegada al poder de Nixon para Vonnegut-, ambos relatos lanzan una mirada crítica sobre el presente a partir de un futuro imaginado y/o un ahora visto desde una perspectiva que problematiza la realidad.
Sin embargo, los autores van más allá de mostrar un presente distópico -valga el oxímoron ahora que sabemos que todos los momentos suceden al mismo tiempo-. Hay esperanza y propuesta de alternativas positivas en sus relatos: la del reencuentro con la memoria compartida y la comunicación real en Fahrenheit 451; Vonnegut, por su parte, reflejó en Matadero Cinco la locura (posible en su protagonista e indiscutible en las decisiones políticas) como eficaz alegato antibelicista, porque necesitaba confiar en la posibilidad, siquiera remota, de un cambio.
En cualquier caso, nos encontramos con novelas que sugieren muchos caminos para la reflexión y el debate -por ejemplo, las semejanzas y diferencias entre sus protagonistas, el origen y significado de su desorientación-. Seguramente podamos identificar y recorrer algunos de ellos durante la tertulia.

Quería adaptar Fahrenheit 451 como una fábula moderna, así que evité usar ese estilo hiperrealista tan popular en los cómics actuales. La historia se desarrolla en una ciudad y un periodo de tiempo desconocidos, y mi intención era reflejar esa ambigüedad.
Hamilton limita la paleta de colores (gris, verde, azul), utiliza tonos apagados y da protagonismo a las sombras para generar imágenes acordes con el tono de la historia y sus personajes. El fuego (amarillo, naranja, rojo) no es tanto una fuente de luz como una amenaza, un monstruo hostil con tentáculos, garras y voluntad propia... salvo en la hoguera final, donde transmite intimidad y unión. En este sentido, las viñetas de Fahrenheit 451 consiguen dar protagonismo a las propiedades físicas de sus elementos -el agua, las hojas, los libros, la frialdad, tensión o calidez de los cuerpos- y amplifican las reacciones emocionales de los protagonistas.
Aunque el resto no han sido traducidas al castellano, la novela gráfica forma parte de un proyecto que también adaptó a este formato Crónicas marcianas y La feria de las tinieblas.

Gran parte del trabajo consistió en concebir vías para plasmar en el lenguaje del cómic cosas que se expresaban de otra manera en prosa. El recortable de Weary, la doble página del libro tralfamadoriano, las cajas de texto que tapan los diálogos de Derby, la forma en que se mostramos la película al revés de Billy: todas son soluciones a ese problema que solo pueden encontrarse en este medio.
Entrevista a Ryan North en The Beat
Desde el punto de vista estructural, poder ver a los personajes y lo que llevan puesto hace que los saltos temporales sean más fáciles de recorrer sin perderse (...) Además, Albert los dibuja con tanta empatía y humanidad que cobran vida de una manera imposible para la prosa (...) En la novela de Vonnegut [los libros de Tralfamadore] se describen como párrafos cortos e independientes, que al ser tomados en conjunto forman una imagen nueva y única, mayor que la suma de sus partes. Eso me suena a cómic, paneles individuales que trabajan juntos.
Entrevista a Ryan North en BNP
Seguramente, Albert Monteys era, tanto por intereses previos como por afinidad narrativa, el dibujante más adecuado para trasladar la sátira de Matadero Cinco (y quizá lo sería para obras emparentadas de alguna forma con ella, como Trampa 22 o El arco iris de gravedad). En varias entrevistas desgrana el proceso creativo y soluciones narrativas utilizadas -composiciones de página, combinaciones de estilos y subgéneros como las tiras de prensa, el pulp o el cómic experimental, paletas de color, uso de los rótulos, transiciones, etc.-, donde demuestra su magistral manejo de los recursos propios del cómic, siempre para dotar de mayor claridad y expresividad a la historia.
Imprescindible la conversación mantenida en el podcast Papel de chicle, donde se analiza con el autor la posibilidad y naturaleza de las adaptaciones, la importancia de la novela original y este cómic.

Tras la lectura de ambas obras, ¿dónde creéis que radica el valor de sus adaptaciones? ¿Van más allá de la traslación a imágenes de las obras originales? ¿Refuerzan su significado original y aportan nuevas líneas de interpretación?

7 de febrero de 2022

KOMIKI BOOM 2022

 


El cartel de Susanna Martin ilustra la tercera edición de KOMIKI BOOM, las Jornadas de cómic e ilustración social, que se celebrarán del 7 al 20 de febrero en Ansoáin. Presentaciones de cómics, exposiciones, un taller de camisetas ilustradas y la proyección de una película de animación, serán algunas de las actividades en torno al cómic con un contenido más social y alternativo que se desarrollarán en los locales de de las entidades colaboradoras: Biblioteca y teatro de Ansoáin, Txoko Gorri y Harrobi, centro juvenil.

Esta nueva edición sigue contando con el apoyo del Ayuntamiento de Ansoáin, que permite que la localidad de la comarca de Pamplona se convierta en el centro de cómic e ilustración social a nivel nacional. Autoras y autores, como Agustín Ferrer, Alex Tello, Julen Ribas, Sergio Izquierdo, María De la Fuente, Mikel Begoña, Inaket… son un importante reclamo para que este festival siga consolidando su propuesta y siga aumentado el éxito de público de ediciones precedentes. Todas las actividades cuentan con entrada libre, hasta completar aforo, menos la proyección el sábado 12 de febrero de la película de animación, Josep, que cuesta 3€ y del que ya se pueden coger entradas.

Durante la presentación de las jornadas, la asociación KOMIKI BOOM ha realizado una donación de varios ejemplares de cómics presentados en ediciones anteriores a la biblioteca de Ansoáin, en su compromiso por acercar el mundo del cómic de contenido social a la sociedad. Los ejemplares ya están a disposición del público en las instalaciones de la plaza consistorial.

25 de enero de 2022

Capital de posguerra

Carlos Giménez, Barrio 2 y 3 (2005, 2006)
Teresa Valero, Contrapaso. Los hijos de los otros (Contrapaso. Les enfants des autres, 2021)

Madrid y los años 50, el "decenio bisagra" con el que finalizó la primera etapa de la dictadura franquista, son el marco común de Barrio y Contrapaso.
Carlos Giménez (nacido en Lavapiés-Embajadores) y Teresa Varelo (de Carabanchel Alto) nos acercan aquella época, marcada por la connivencia entre el Estado y la estructura de la Iglesia católica, la continuidad de la represión, la impunidad policial y las torturas, las diferencias de clase entre vencedores y vencidos en la Guerra Civil, la escasez en los barrios populares o la carencia de oportunidades para las mujeres.

Las fuentes de los relatos son distintas: como en buena parte de sus obras, Giménez se basa en la experiencia directa para construir un retrato social; Valero realiza un amplísimo trabajo documental para crear una ficción donde lo que puede resultar inverosímil al lector contemporáneo que desconozca ese periodo histórico son, precisamente, los episodios más dolorosos y reales.
Barrio se acerca al costumbrismo a través de la mirada del niño y, sobre todo, en las páginas que retratan a distintos tipos sociales de la época, actualizando los cuadros de costumbres de la prensa del siglo XIX. Contrapaso, por su parte, utiliza con mucha habilidad los recursos de la novela y el cine negro surgidos en el XX -suspense, diseño y desarrollo de personajes, etc.-.
A nivel técnico, nos encontramos con un autor que utiliza, como en el resto de su obra, el blanco y negro, los lápices y la pluma. Ella, con una significativa carrera previa en el mundo de la animación, la ilustración y el cómic -guion y/o dibujo-, se sirve de herramientas digitales y emplea la luz y los colores para dotar de una atmósfera distinta a cada escena.


Sin embargo, ambos consiguen transmitir dinamismo en los cuerpos y las acciones a través de la fluidez del trazo, la expresividad de los rostros y las composiciones de página. Fruto de una capacidad compartida de observación, estos recursos contribuyen, cuando se trasladan al papel, a retratar con la misma eficacia y carga emocional la desigualdad e injusticia generadas por unos seres humanos sobre otros a los que consideraban indignos de vivir en libertad, o a los que, por desprecio, deseaban mantener invisibles.
Tanto en una como en el otro, el barrio y la ciudad, La Gran Vía y los vertederos, los cafés y las pequeñas tiendas, representados en detalle, actúan no solo como contexto, sino como un personaje más.

Entre Barrio 2 y 3, publicados con solo un año de diferencia, encontramos algunas diferencias en la forma de narrar. Los protagonistas infantiles se transforman en adolescentes, la vida en la calle pierde parte de su protagonismo, las magistrales composiciones de páginas sin viñetas y el entrelazamiento de las historias se transforman en una cuadrícula clásica y episodios divididos de manera más clara. Sobre todo, gana peso el dramatismo explícito, especialmente en Aquello.



Contrapaso
, además de contener un homenaje a uno de los capítulos del Barrio original (1977), es un excelente ejemplo, como ya hemos señalado, del uso de los recursos narrativos del género negro. Combinando acción, humor, tensión romántica, drama y terror, mantiene un ritmo constante, sostenido por los avances en la investigación, que huye de la sucesión de clímax y antíclimax tan propios de la narrativa y, sobre todo, el cine comercial actual.
Teresa Valero sabe sacar partido al arquetipo de personajes opuestos que comienzan a colaborar en una investigación, dotándolos de un pasado significativo y un carácter lleno de matices, además de hacer evolucionar su relación (rechazo, silencio, descubrimiento, intimidad) de manera inteligente. Tanto protagonistas como unos bien definidos secundarios tienen profundidad y atractivo suficientes para una continuación que ya se ha anunciado. No parece casual que esta segunda parte vaya a abordar el mundo del cine y la censura de la época: Los hijos de los otros recupera en su guion y viñetas la expresividad, concisión y claridad narrativa de las películas clásicas.


En conclusión, proponemos para la tertulia dos obras que reivindican la importancia de compartir la memoria propia y recuperar la ajena, del arte y el periodismo como vehículos para acercarse a un pasado que, cada vez más, se intenta esconder, manipular o aprovechar en beneficio de intereses particulares.